La violencia de género en México presenta una ligera tendencia a la baja en los primeros meses de 2026, aunque las cifras acumuladas siguen reflejando una crisis profunda en el país. Al cierre de febrero de este año, se registraron 42 denuncias por feminicidio, lo que representa una disminución del 9% en comparación con las 46 víctimas reportadas en el mismo mes de 2025.
En lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), el país suma ya 1,020 feminicidios. Si se analiza el periodo conjunto de los gobiernos de Morena, la cifra se eleva a un total de 6,576 casos, de los cuales 5,556 ocurrieron durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Estos datos, basados en los reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, permiten dimensionar la magnitud del desafío que enfrenta la actual gestión en materia de seguridad para las mujeres.
A nivel estatal, la distribución de este delito muestra focos rojos muy claros durante el actual sexenio. Sinaloa encabeza la lista con 95 casos registrados, seguido por el Estado de México con 84, la Ciudad de México con 70, Veracruz con 63 y Chihuahua con 62 feminicidios. Estos cinco estados concentran una parte significativa de la violencia letal contra las mujeres en el territorio nacional.
Al observar la tendencia histórica de largo plazo, el reporte destaca que febrero suele presentarse como un mes con menor incidencia en comparación con otros periodos. Mientras que en febrero de 2020 se alcanzó un pico crítico de 92 casos, la cifra de 42 reportada en 2026 confirma una reducción gradual en este indicador específico durante los últimos años. No obstante, el acumulado del primer bimestre de 2026 suma 97 víctimas, una cifra que, aunque es un 11% menor a los 109 casos del mismo periodo en 2025, mantiene la alerta en diversas regiones del país.
El panorama actual sugiere que, si bien hay una desaceleración en el número de denuncias mensuales, la acumulación de casos en entidades como Sinaloa y el Estado de México requiere de una atención prioritaria y estrategias diferenciadas. Para el público interesado en la política mexicana, estas cifras son un termómetro clave para evaluar la eficacia de las políticas de protección a la mujer y el avance en la pacificación del país bajo la administración de la primera mujer presidenta de México.






























