El empleo formal en México alcanzó una cifra histórica al cierre de junio de 2026, consolidando más de 22.7 millones de trabajadores inscritos ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Este dinamismo representa un incremento anual del 2%, marcando una clara recuperación frente al estancamiento del año previo y otorgando un respiro a la narrativa económica de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuyo sexenio mantiene un promedio firme en el mercado laboral.
De acuerdo con los datos oficiales reportados por la consultora TResearch, el corte de junio registró exactamente 22,779,704 trabajadores asegurados en el país. Esta cifra supera de forma contundente los 22,325,666 empleos reportados en el mismo mes de 2025, periodo en el que el crecimiento anual se había congelado por completo en un 0.0%. Con este repunte de mediados de año, el empleo formal recobra el ritmo que había mostrado en junio de 2024, cuando también avanzó al 2.0%.
En el análisis de corto plazo, la tendencia mensual también arrojó saldo positivo para el sector público y privado. Durante junio se crearon 61,023 nuevas plazas formales en comparación con mayo, lo que equivale a un avance del 0.3%. Este comportamiento revierte el bache sufrido el mes anterior, cuando el mercado laboral experimentó una alarmante pérdida de 29,922 puestos de trabajo. Con estas fluctuaciones, el promedio general de afiliación en lo que va del sexenio de la mandataria federal se estabiliza en los 22.6 millones de trabajadores, un indicador clave para las proyecciones políticas del gobierno.
La distribución geográfica y política de la formalidad expone las realidades de las principales economías locales del país. La Ciudad de México encabeza con un amplio margen la concentración de plazas del Seguro Social, registrando un total de 3,675,349 trabajadores. La segunda posición la ocupa el Estado de México con 2,061,663 asegurados, seguido muy de cerca por Jalisco, que reportó 2,059,460 afiliados. Nuevo León y Guanajuato completan el bloque de los estados con mayor volumen, con 1,974,821 y 1,125,921 empleados respectivamente.
Sin embargo, el verdadero termómetro político se encuentra en las tasas de crecimiento anual por entidad federativa. El Estado de México lideró la expansión a nivel nacional con un sobresaliente aumento del 7.4% en su comparación anual. La capital del país se colocó en el segundo puesto con un alza del 6.1%, mientras que Baja California y Oaxaca empataron en dinamismo con un incremento del 5.3% cada una, seguidas de cerca por el estado de Hidalgo que avanzó un 4.9%.
A pesar de este optimismo general, el reporte económico también enciende alarmas en cinco estados que registraron números rojos. El retroceso más pronunciado ocurrió en Guerrero, que vio contraerse su empleo formal en un -3.6%. Tamaulipas también mostró signos de debilitamiento con una caída anual del -2.6%, seguido por Campeche con un -2.5%, Morelos con un -2.3% y Coahuila con un descenso del -1.2%. Estos focos rojos regionales imponen un reto inmediato para las políticas de desarrollo de la federación.




















