En las redes sociales se prende la discusión tras el hallazgo de 10 cuerpos en distintos municipios de Zacatecas. Usuarios comparten fotos, videos y opiniones fuertes sobre este acto que, según muchos, no solo busca infundir miedo, sino que deja en evidencia la debilidad de las autoridades. “Otra vez la violencia desatada y los de arriba reaccionando cuando ya pasó lo peor”, escriben en X varios internautas.
Versiones que circulan —algunas confirmadas por autoridades, otras puras suposiciones— apuntan a una red de extorsión. Entre las víctimas hay un exalcalde de Sombrerete, funcionarios de Fresnillo y civiles relacionados con construcción y minería. La Fiscalía investiga posible colusión de servidores públicos. “¿Cómo es que no se enteraron antes?”, se pregunta la gente en comentarios. “Si hay funcionarios metidos, ¿quién los protege?”
El gobernador David Monreal salió a decir que siente “mucha impotencia” y que este caso los obliga a lanzar una campaña contra la extorsión. En redes, los usuarios no se aguantan: “¿Ahora sí? ¿Por qué no desde antes, cuando ya había denuncias de cobro de piso y amenazas?”, comentan. Un tuitero escribió: “Monreal promete justicia y no impunidad, pero con más de 2,300 desaparecidos en su administración, ¿dónde estaba esa urgencia?” Otros rumores hablan de pactos fallidos o de que los grupos criminales mandan mensajes directos al gobierno estatal.
La red está llena de indignación. “Esto es táctica de terror puro”, dicen unos. “Los cárteles operan como quieren y las autoridades llegan tarde con operativos y discursos”, agregan. Hay quien menciona que los cuerpos fueron abandonados en puentes y entradas de municipios, como para que todo mundo los viera. “¿Y las familias? Sufriendo mientras los políticos dan conferencias”, es un reclamo repetido.
Circulan suposiciones de que la falta de reflejos del gobierno federal y estatal permite que estos horrores sigan pasando. Monreal habla de redoblar esfuerzos y coordinación, pero en las plataformas digitales la crítica es dura: “Siempre lo mismo, promesas después de la sangre”. Algunos defienden que se investigue a fondo la colusión, pero la mayoría duda que caigan los verdaderos responsables.
Al final, este caso saca a la luz lo que muchos zacatecanos viven a diario: inseguridad que no para y respuestas que llegan cuando el daño ya está hecho. Las redes no perdonan y exigen resultados, no solo campañas. Veremos si esta vez sí cambian las cosas o si se queda en puro discurso. Mientras, la gente sigue comentando con enojo y miedo.













