domingo, marzo 29, 2026
Inicio Editorial Zedillo, verdadero beneficiario de Lomas; Colosio iba a sacarlo

Zedillo, verdadero beneficiario de Lomas; Colosio iba a sacarlo

0
412

La pieza que ha estado presente pero oculta –muy escondida– en toda la trama del caso Colosio ha sido la de Ernesto Zedillo Ponce de León, el verdadero beneficiario de Lomas Taurinas, la propuesta sucesoria de Joseph-Marie Córdoba Montoya y el que se quedó al final de cuentas con la presidencia.

Zedillo había sido metido en la lista de seis posibles sucesores, pero los analistas vieron desde el principio que se trataba de una pieza del equilibrio de Los Pinos, porque en el transcurso de las semanas previas al destape de Colosio y las posteriores de la campaña en realidad Salinas de Gortari y Córdoba Montoya los estaban colocando en la sucesión presidencial del 2000.

Este juego de ajedrez palaciego respondía al manejo de las piezas primero alrededor de Colosio y luego el escenario que ya estaba prefigurado: Salinas de Gortari iría a la Organización Mundial de Comercio para supervisar desde ahí el funcionamiento del Tratado México-EU, Córdoba sería el cerebro en las relaciones de poder con la comunidad financiera internacional y Zedillo se perfilaría desde 1994 como el candidato para el 2000 y así cumplir la maldición de José Ángel Gurría Treviño de un sexenio salinista de tres sexenios.

Colosio llevaba buena relación con Zedillo en los tiempos tensos antes del destape, pero no le daba demasiado espacio; inclusive, Colosio tenía pensado en poner como jefe de su campaña al operador Carlos Rojas Gutiérrez, quien había trabajado en Sedesol y tenía todo el pulso de las bases sociales, pero Salinas y Córdoba le impusieron a Zedillo.

-Publicidad-

La semana del asesinato en Lomas Taurinas, Colosio había comentado con varios columnistas políticos de confianza que cambiaría a Zedillo como jefe de campaña y lo enviaría al DDF y quitaría al zedillista Liébano Sáenz como secretario de información y en su lugar pondría al político oaxaqueño Luis Martínez Fernández del Campo.

Cinco días antes del asesinato, Zedillo buscó –porque ya carecía de acceso directo– la forma de llegar personalmente a Colosio para entregarle en propia mano la famosa carta del 19 de marzo y fue antes de abordar un avión, con los datos verificados de que Colosio hizo una cara de desagrado cuando se le acercó su jefe de campaña.

La carta contiene elementos que prueban la tesis de la ruptura de relaciones de Colosio con Salinas que fue una vertiente que excluyeron los cuatro fiscales de investigación del crimen. En síntesis, Zedillo recomendaba que era necesario que Colosio hiciera un nuevo pacto político de alianza con Salinas.

Y entre otras cosas también escribió Zedillo:

–El entorno de la campaña continúa siendo particularmente complejo.

–Las condiciones de campaña han sido sustancialmente distintas a las esperadas.

Y buena parte de la carta la dedicó a envenenar a Colosio contra Camacho, toda vez que Colosio y Camacho ya se había reunido y pactado un acuerdo político para que Camacho fuera secretario de Gobernación con prioridad de una reforma democrática.

Sigue la carta de Zedillo:

–Después del 10 de enero mi visión de la tarea ha variado radicalmente. (El 10 de enero Salinas designó a Camacho como comisionado de la paz en Chiapas y le quitó visibilidad al inicio de la campaña priista también ese día.)

–La paz en Chiapas se ha acentuado por la influencia creciente de personal malintencionado en el ánimo del presidente.

–Camacho ha tocado con un plan muy preciso (…) aprovechando y cultivando en todo momento las nuevas prioridades del señor presidente.

–Camacho tiene opciones: sustituir al candidato oficial o competir por un partido distinto del PRI. Cualquiera de esas opciones es superior a la de esperar el próximo presidente si acaso lo llame a algún puesto de su gabinete.

Debe establecerse clara y precisamente una alianza política con el Señor Presidente. Debes ofrecer toda tu lealtad y apoyo para que él concluya con gran dignidad su mandato; no debes pedirle más que su confianza en tu lealtad y capacidad, externarle tu convicción de que él ya cumplió con la parte más importante de la sucesión y que ahora tú harás la que a ti te corresponde; que como parte de la estrategia de campaña se requiere un candidato que la gente sepa que no será manipulado por el Presidente Salinas, pero que goza de su confianza y aprecio, y para eso es necesario que haya un acuerdo explícito sobre cómo se producirá esa percepción en la opinión pública. Cada vez que haya que señalar tareas pendientes y deficiencias del gobierno, mediará notificación previa y se será receptivo a observaciones sobre la forma de decirlo. Insisto, mi propuesta de celebrar este pacto.

Asesinado Colosio y asesorado por Córdoba Montoya, el presidente Salinas escogió a Zedillo como sustituto. Pero fue el Zedillo que a principios de febrero de 1995 arrestó a Raúl Salinas de Gortari como responsable del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, pero con la verdadera intención de romper con el expresidente Salinas y demostrar que no había aceptado la presidencia como cómplice y beneficiario de Lomas Taurinas.

Zedillo, pues, es otra pieza clave del 23 de marzo.

Política para dummies: entre Julio César y Machiavelli, la política es criminal.

carlosramirezh@elindependiente.mx

http://elindependiente.mx

@carlosramirezh

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del periódico que la publica.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí