Taddei se atrinchera en el INE

0
11

Pues ya vieron cómo se pone la cosa cuando a la consejera presidenta del INE le empiezan a llover las investigaciones periodísticas. Guadalupe Taddei, en vez de decir “a ver, déjenme aclarar esto de una vez”, se agarró a la vieja confiable: “me están atacando para desacreditar al Instituto y sacar raja política”. Y de renunciar, ni hablar. Rechazó la idea de plano. Como si el problema fuera la crítica y no lo que se está destapando.

Pero mire usted la lista, que ya no es de dos o tres cositas sueltas. Ya son dos videos en los que se le ve festejando con proveedores. Uno de fiestas patrias y otro de cumpleaños, donde aparece bien a gusto con José Alfredo Hernández Casillas, de Cajas Graf y Corporativo Zeg, empresas que han ganado contratos millonarios y que la UIF tiene en la mira por presunta triangulación y factureras. El chofer, Jonathan Navarrete Torres, resultó apoderado legal de una de esas compañías desde 2023 y cobraba más de 45 mil pesos mensuales en la nómina del Instituto “para transportarla de manera segura y eficiente”. Taddei dice que jamás fue su chofer personal, que solo estaba adscrito a la Presidencia… y que ya no labora aquí. Qué conveniente.

A eso súmele despidos injustificados, trabajadores que denuncian acoso, casos de nepotismo documentados y esa sensación general de que la casa no se está limpiando. Cuando el árbitro electoral genera más desconfianza que certeza, el problema no es de “ataques mediáticos”. Es de credibilidad. Y la credibilidad no se recupera gritando que todos los críticos son malos y que el Instituto está bajo asedio. Se recupera con transparencia real, no con un portal de última hora ni pidiendo a la Auditoría Superior que revise lo que ya debieron haber revisado desde adentro.

Muchos han pedido que se haga a un lado para que se investigue sin sospechas de interferencia. No es pedir la cabeza de nadie por gusto; es pedir que el organismo que organiza las elecciones no se vea como un club de amigos, proveedores y asistentes con sueldos de lujo. Taddei prefiere atrincherarse. Muy bien. Pero mientras más se aferra, más se nota que el olor a quemado no viene de afuera.

-Publicidad-

El INE no es de ella. Es de todos. Y cuando la presidenta se convierte en el centro de la polémica en lugar de la solución, el daño ya está hecho. Que investiguen a fondo. Sin protectores ni discursos de victimización. Porque de tanto echarle la culpa a los críticos, se le está olvidando que el primero que debe cuidar la casa es quien la administra.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí