¡Órale, raza! Aquí en Off the Record, donde los chismes de redes sociales son el pan de cada día, hoy les traigo un cotorreo que anda volando por todos lados en X y Facebook. Resulta que en el Senado de la República, ese palacio donde supuestamente se cocina la ley con austeridad franciscana, ha reaparecido un salón de belleza que había sido clausurado en 2018 por los mismos de Morena, alegando que era un lujo innecesario. Ahora, versiones que circulan en redes dicen que lo volvieron a abrir, y no solo eso, sino que se gastaron más de 200 mil pesos en productos de belleza como tintes, maquillaje y peines. ¡Puros rumores, eh! Nada confirmado al cien, pero los comentarios de usuarios no paran.
Por ejemplo, el usuario @Libro_Negro_, que se dedica al análisis político y tiene más de 180 mil seguidores, soltó la bomba con fotos y datos: en agosto de 2024, el Senado compró artículos de belleza por esa lana, y hoy muestra que hay un salón operando adentro. Incluso, subió una imagen de Adán Augusto López Hernández saliendo del lugar, con el pie de foto «Adán Augusto saliendo del salón de belleza del Senado». Y no para ahí, menciona que el proveedor de estos productos es un empresario cercano al excoordinador de Morena en la Cámara alta. Otro post suyo habla de que el mismo proveedor les vende galletas y refrescos por otros 200 mil, cuando Gerardo Fernández Noroña ya era presidente del Senado. ¡Pura sospecha de compadrazgos, según los trascendidos!
En las redes, la gente no se queda callada. @DeniseDresserG, con su estilo directo, tuiteó sobre los escándalos de Adán Augusto, diciendo que deja la coordinación pero se queda como senador sin investigaciones por lazos con «La Barredora» ni por gastos sin control. «Morena perpetúa la impunidad», escribió, y el post tiene miles de likes y retuits. Otros usuarios como @Viborianus comparten notas de SinEmbargo donde se acusa a Adán Augusto de convertir el Senado en un feudo con sueldos jugosos para sus cuates. Y @Juan_OrtizMX habla de una partida presupuestal que creció un 11 mil por ciento bajo su mando, de 8 millones a 894 millones, para «ayudas» sin etiquetar.
Pero hay más picante: Milenio entró al salón, según videos virales, y las encargadas no quisieron dar precios, como si fuera un secreto de Estado. En Instagram, un reel de @aztecanoticias muestra el lugar en el piso dos, con senadoras como Juanita Guerra del PVEM tiñéndose el pelo durante sesiones. La senadora Andrea Chávez desmintió en X que lo promoviera, llamándolo «información falsa» de Reforma, pero los comentarios la tunden: «¡Y la austeridad dónde quedó!», dice uno. Otros usuarios atacan a reporteras como Laura Brugés con comentarios misóginos, defendiendo que «todas se pintan el cabello».
Estos son puros comentarios y suposiciones que ruedan en redes, nada oficial. Algunos defienden que cada quien paga su servicio, como dijo la presidenta del Senado Laura Itzel Castillo: «Tenemos que estar bien presentados». Pero la contradicción con el discurso de «no hay privilegios» de Morena pica. ¿Hipocresía o necesidad? La gente en redes sospecha lo primero. Mañana hablamos de cómo esto huele a viejos tiempos del PRI. ¡Pendientes, que los chismes no paran!
































