La Comisión Mexicana de Derechos Humanos, A.C. (CMDH) y el Comité Mexicano por las libertades y la democracia en Nicaragua condena la reforma constitucional aprobada por la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, que impide participar políticamente a quienes el régimen califique como “golpistas” o “traidores”, facilita la cancelación de partidos y amplía de seis a siete años los mandatos de los gobernantes y de los mandos militares y policiales.
Esta reforma confirma que en Nicaragua ya no existe una competencia electoral auténtica. Ortega y Murillo conservarán la apariencia de elecciones, pero decidirán previamente quién puede participar, quién puede ser candidato y qué partidos pueden existir.
El hecho ocurre mientras la OEA prepara una Reunión de Cancilleres para definir medidas frente a la destrucción del orden democrático nicaragüense. México se abstuvo de apoyar su convocatoria, invocando la autodeterminación y la no intervención.
Ante esta nueva evidencia, mantener esa posición ya no puede presentarse como neutralidad diplomática. Significa favorecer a una dictadura cuyos máximos responsables han sido señalados por expertos de las Naciones Unidas por violaciones sistemáticas, algunas constitutivas de crímenes de lesa humanidad.
La CMDH y el Comité Mexicano por las libertades y la democracia en Nicaragua exige al Gobierno de México que participe responsablemente en la Reunión de Cancilleres, deje de obstaculizar la presión internacional y respalde medidas diplomáticas, jurídicas y económicas individualizadas contra Ortega, Murillo y los responsables de la represión. México debe estar del lado del pueblo nicaragüense, de las víctimas y de la democracia, no del lado de sus opresores.
Asimismo, invitamos a la sociedad mexicana a firmar y compartir la campaña:
## “Sheinbaum: deje de apoyar a la dictadura en Nicaragua”
Firma aquí:
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