El sector ganadero de México enfrenta un escenario de claroscuros al cierre de 2025. Según el más reciente informe de TResearch, basado en cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el país registró un total de 2,483 denuncias por robo de ganado durante el año pasado. Si bien esta cifra representa una reducción estructural significativa frente al pico histórico de 2015, cuando se reportaron más de 8,000 casos, los datos de diciembre han encendido las alarmas en las zonas rurales.
El reporte destaca que, pese a la tendencia de largo plazo a la baja, el último mes de 2025 mostró un repunte del 15% en las denuncias en comparación con diciembre de 2024. Este quiebre en la moderación del delito sugiere una posible reactivación de grupos delictivos dedicados al abigeato, poniendo en riesgo la estabilidad económica de los productores agropecuarios en diversas regiones del país.
Focos rojos: Tabasco, Veracruz y Guanajuato a la cabeza
La problemática no se distribuye de manera uniforme por el territorio nacional, sino que se concentra de forma crítica en unos pocos estados. Durante lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, tres entidades federativas —Tabasco, Veracruz y Guanajuato— aglutinan el 28% de todos los casos de robo de ganado a nivel nacional.
Tabasco lidera la lista con 285 casos registrados en este periodo, seguido por Veracruz con 249 y Guanajuato con 121. Esta concentración territorial refleja que, más que un problema generalizado, el robo de ganado es una crisis focalizada que requiere estrategias de seguridad específicas para las rutas y zonas productoras de estos estados.
Impacto por población: la crisis en Aguascalientes y Querétaro
Más allá de los números absolutos, el análisis de incidencia ajustada por cada millón de habitantes revela una realidad cruda para estados más pequeños. Bajo esta métrica, Tabasco, Aguascalientes y Querétaro encabezan la tasa nacional de víctimas. Esto significa que, proporcionalmente, un productor en Aguascalientes o Querétaro tiene una probabilidad mucho mayor de sufrir este delito que en entidades con mayor inventario ganadero pero mejor control de seguridad.
La herencia del delito y el reto actual
Al observar la serie histórica, el informe permite poner la situación en perspectiva política. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto se registraron los niveles más altos de este delito, con un acumulado superior a las 33,000 denuncias. En el periodo de Andrés Manuel López Obrador, la cifra descendió a poco más de 20,000 casos.
Sin embargo, el reto para la actual administración radica en contener el repunte observado en el último trimestre de 2025. Estados como San Luis Potosí, Estado de Chihuahua y Querétaro también aparecen en los primeros lugares de incidencia mensual, lo que obliga a las autoridades federales y estatales a reforzar la vigilancia en caminos rurales y puntos de comercialización para evitar que este delito regrese a los niveles críticos de hace una década.






































