En las redes no paran de circular las capturas y los comentarios sobre la decisión del Tribunal Electoral. El TEPJF ordenó al INE volver a revisar la queja del partido Somos contra el uso de gorras, camisetas y chalecos guinda por los servidores de la nación al entregar programas sociales. Somos dice que esa vestimenta se parece demasiado a la de Morena y que puede generar una asociación indebida de cara a 2027. El INE había desechado la denuncia argumentando que los colores no son exclusivos de ningún partido. Ahora el Tribunal corrige y manda analizar todo de nuevo, incluidas las medidas cautelares.
Usuarios de X y Facebook se dividen. Algunos escriben que “es puro teatro de la oposición” y que el guinda es del gobierno desde hace años. Otros publican fotos de chalecos y preguntan “¿de verdad creen que la gente no nota la coincidencia?”. Hay quien asegura, sin pruebas, que en varios estados ya se instruyó bajar el tono del color para no dar pauta. Versiones no confirmadas hablan de que dentro de Bienestar hay nerviosismo porque el tema puede alargarse y convertirse en un dolor de cabeza mediático justo cuando se intensifica la operación territorial.
Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Bienestar, fue cuestionada en el Senado. Según lo que se ve en los videos que corren por las redes, evitó entrar de lleno al tema de la resolución. Aclaró que no hay un fallo definitivo que prohíba nada y que el chaleco que usan es beige, parte de la identidad gráfica del gobierno desde 2018. Dijo que cuando haya resolución se acatará, pero insistió en que por ahora solo se está analizando. En los comentarios de las transmisiones muchos la acusan de “salirse por la tangente”, mientras otros la defienden diciendo que no se puede responder lo que aún no existe.
Circulan también versiones de que el partido Somos celebra la decisión como un primer golpe y que ya prepara más elementos para cuando el INE vuelva a estudiar el expediente. En grupos de WhatsApp y en hilos de X se especula que si el Instituto termina aceptando que hay similitud visual, podrían llegar medidas cautelares que obliguen a cambiar la indumentaria en plena entrega de apoyos. Nada de eso está confirmado. Son comentarios y trascendidos que se alimentan solos en las redes.
Lo que sí está claro es que el tema no se va a apagar pronto. Mientras el INE prepara la nueva revisión, en las plataformas digitales la discusión sigue: unos ven una estrategia de Morena, otros un ataque exagerado de la oposición. Y en medio, los servidores de la nación siguen saliendo a las colonias con la ropa que les tocó. Veremos qué decide el Instituto cuando le toque de nuevo la tarea.


















