Off the Record: Boletas planchadas bajo fuego

0
182

En redes no se habla de otra cosa. Las llamadas boletas planchadas, esas que aparecen en las urnas sin ninguna marca de doblez, siguen calentando los ánimos y el Instituto Nacional Electoral no logra bajarle el volumen a la polémica. Según lo que circula entre usuarios y lo que han dicho algunos consejeros, el problema de fondo es que el INE decidió que la revisión de este material ya no se resuelva de manera automática en las casillas, sino que pase a los consejos distritales. Ahí se levantará un acta de incidente y luego decidirán si se cuentan o no.

Muchos comentarios en plataformas digitales lo leen como una puerta abierta al fraude. Usuarios escriben que es imposible meter una boleta completa por la ranura de la urna sin doblarla, así que si llega planchada es porque alguien la metió cuando la urna estaba abierta. Partidos de oposición han salido a decir casi lo mismo: que se está legalizando una irregularidad. Hasta la propia presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la resolución y el instituto tuvo que salir a aclarar que no se validan ni se desechan de forma automática. Un consejero, Martín Faz, fue más directo en su cuenta y acusó a la propia comunicación del INE de evadir el punto central: sí pueden llegar a considerarse válidas.

Mientras tanto, el instituto sigue en el ojo del huracán por otros frentes que también corren en redes. Circulan versiones, algunas sin confirmar del todo, sobre despidos que trabajadores califican de injustificados. Hay comentarios que hablan de una abogada que defiende a varios de esos empleados y que estaría enfrentando presiones o una especie de persecución por parte de la institución. No hay documentos oficiales que lo detallen al momento, pero el rumor se mueve con fuerza entre quienes siguen de cerca los asuntos internos del órgano electoral.

Y para rematar la semana, el cambio de color institucional. Guadalupe Taddei, la consejera presidenta, explicó que pasaron del rosa al lila porque “perdieron el rosa” ante una organización política que se convirtió en partido. En redes la justificación generó de todo: desde memes hasta acusaciones de que el nuevo tono se parece demasiado a otros proyectos de gobierno. Algunos usuarios lo toman como un detalle menor; otros lo ven como otra muestra de que el instituto anda a la defensiva y tomando decisiones que generan más dudas que certezas.

-Publicidad-

Lo que se respira en el espacio digital es desconfianza. Hay quienes defienden que el INE solo está apegándose a lo que permite la ley y dejando que los consejos distritales y, en su caso, el Tribunal resuelvan caso por caso. Pero la mayoría de los comentarios que se leen hoy apuntan en otra dirección: que cada decisión reciente, desde las boletas planchadas hasta los temas laborales y hasta el cambio de color, alimenta la sospecha de que la certeza electoral se está diluyendo. Como siempre en estos casos, habrá que esperar a ver qué resuelve el Tribunal y qué más sale a la luz. Por lo pronto, las redes no dan tregua.