La discusión sobre la seguridad pública en México ha dado un giro metodológico y estadístico fundamental tras la difusión del último reporte de la consultora TResearch. Este informe dibuja una radiografía pormenorizada de la evolución de la violencia letal en el país, aportando elementos cuantitativos críticos indispensables para los analistas, tomadores de decisiones y ciudadanos interesados en la vida pública del país.
El hallazgo central del informe revela que, durante el transcurso de la actual administración federal liderada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que acumula 669 días de gestión, se han contabilizado un total de 43,813 homicidios en territorio nacional. Esta cifra establece un promedio diario de 66 asesinatos a lo largo del periodo gubernamental. La estadística adquiere un matiz analítico relevante al observar el comportamiento histórico más reciente, puesto que los datos acumulados entre enero y julio de 2026 arrojan un total de 10,065 casos, lo que representa una disminución del 39% frente a los 16,488 registrados en el mismo lapso del año 2025.
Al realizar una evaluación retrospectiva de largo alcance y comparar los primeros 22 meses de los mandatos presidenciales previos, el reporte permite ponderar las dimensiones de la crisis. Mientras que la administración actual registra las citadas 43,813 víctimas, el periodo homólogo de Andrés Manuel López Obrador alcanzó los 66,928 homicidios. Por su parte, la gestión de Enrique Peña Nieto sumó 40,073 casos en ese mismo lapso de inicio, y la de Felipe Calderón Hinojosa se ubicó en 19,325 hechos delictivos reportados.
El análisis de la distribución geográfica de los delitos es otro de los puntos medulares expuestos en el documento adjunto. La concentración de la violencia muestra una marcada disparidad regional en la República Mexicana. Guanajuato encabeza la lista como la entidad con la mayor incidencia delictiva acumulada durante la gestión de Sheinbaum Pardo, sumando un total de 4,712 homicidios. A esta provincia le siguen el estado de Chihuahua con 3,251 casos y el Estado de México con 3,197 registros acumulados.
En una posición diametralmente opuesta, el estado de Yucatán se consolida como la entidad federativa con menores índices de criminalidad letal del país, reportando únicamente 69 casos en lo que va del sexenio actual. Detrás se ubican Durango, con un acumulado de 115 homicidios, y Coahuila, con 162 víctimas contabilizadas.
El informe concluye con un desglose temporal continuo, sustentado en datos históricos oficiales compilados originalmente por las estadísticas de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y los reportes sistemáticos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. El monitoreo diario arroja variaciones cotidianas muy marcadas, señalando que en las fechas inmediatamente previas al cierre del informe se documentaron días con picos de hasta 51 homicidios diarios, alternados con jornadas de menor impacto que promediaron poco más de 30 casos en 24 horas. Los números reflejan una tendencia hacia la contención en comparación con los picos históricos de la década pasada, pero mantienen el debate abierto sobre la efectividad de las actuales estrategias de pacificación institucional.


















