El bolsillo de los trabajadores mexicanos enfrenta una dura realidad al inicio de 2026. Según los datos más recientes de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), los retiros parciales por desempleo de las Afore alcanzaron una cifra histórica de 3 mil 394 millones de pesos tan solo en el mes de enero. Este monto representa un incremento del 21% en comparación con el mismo periodo del año pasado, consolidando una tendencia de «sangría» constante en los fondos de jubilación.
El fenómeno no es menor: durante el primer mes del año, 162 mil 250 trabajadores recurrieron a sus ahorros ante la falta de una fuente de ingresos. Esto significa que cada día, en promedio, más de 5,200 mexicanos se ven obligados a «sacrificar» su futuro para solventar las urgencias del presente.
El costo invisible de la urgencia
Aunque el retiro por desempleo es un derecho para quienes llevan al menos 46 días sin cotizar, los especialistas advierten que no es dinero gratuito. Disponer de estos recursos tiene dos consecuencias críticas: la reducción directa del saldo para la vejez y, lo más preocupante, la pérdida de semanas cotizadas.
En muchos casos, retirar una cantidad cercana a los 20 mil pesos —el monto promedio actual— puede restarle al trabajador meses o incluso más de un año de historial ante el IMSS, lo que pone en riesgo su derecho a una pensión mínima garantizada en el futuro.
Los factores detrás del «boom»
Las autoridades y analistas identifican tres causas principales para este disparo en las cifras:
* Aumento salarial: Al haber mejores salarios base de cotización, el monto que la ley permite retirar es mayor, lo que infla el valor total reportado por la Consar.
* Coyotaje y fraude: Se ha detectado la operación de «falsos gestores» que engañan a los trabajadores para realizar el trámite a cambio de comisiones de hasta el 30%, a veces simulando salarios altos para maximizar el retiro.
* Reformas recientes: A mediados de 2025, se aprobaron cambios a la Ley del Seguro Social para intentar frenar estas simulaciones, estableciendo que el cálculo del retiro se base en el promedio de las últimas 52 semanas y no solo en el último sueldo registrado.
Afore Coppel, Azteca y XXI Banorte encabezan la lista de administradoras con mayores flujos de salida. Para los analistas políticos, estos números son un recordatorio de la fragilidad del mercado laboral formal y la necesidad de políticas que incentiven el reingreso rápido al empleo para evitar que la generación actual de trabajadores llegue a la edad de retiro con las cuentas vacías.






































