Lorenzo Córdova Vianello, hoy miembro del Consejo del nuevo partido Somos México, debe ser acreditado como el corresponsable directo de la reforma electoral que delineó el miércoles la presidenta Sheinbaum Pardo y que presuntamente enviará a la Cámara de Diputados del próximo lunes.
Córdova fue un producto directo del Pacto por México firmado en diciembre de 2012 y operado con reformas constitucionales en 2014 con el apoyo decidido del PAN de Ricardo Anaya Cortés y del esqueleto del PRD controlado por los Chuchos –Jesús Ortega Martínez y Jesús Zambrano, el primero del PST echeverrista y el segundo del ala radical de la Liga Comunista 23 de Septiembre del Partido Comunista Mexicano–.
La presidencia de Córdova en el INE fue aprobada por el presidente Enrique Peña Nieto en una audiencia privada en la Casa Presidencial de Los Pinos, luego de una charla entre los dos para definir el objetivo central de la reforma electoral también patrocinada por José Woldenberg como primer consejero ciudadano presidente del IFE en 1994, impulsado entonces por Héctor Aguilar Camín y el Grupo (A)Nexos y desde luego diseñada por el presidente Salinas de Gortari.
El objetivo de Córdova como consejero presidente del organismo electoral fue representar los intereses ya del bloque hegemónico PRIAN y unos cuantos del PRD y fue definido con precisión y eficacia: convertir al Instituto Nacional Electoral en una especie de partido político antipopulista para frenar el avance de Andrés Manuel López Obrador que había perdido las elecciones del 2012 por las traiciones del PRD chuchista y la falta de estructura y recursos de Morena como partido político.
La dirección de Córdova al frente del INE utilizó recursos públicos para una campaña de educación cívica pero paradójicamente para arrinconar el estilo ya perfilado populista de López Obrador, gastando dinero del Instituto hipotéticamente aprobado para impulsar la democracia pero en la realidad para cerrarle las puertas de la democracia a la corriente lopezobradorista.
Entre las ultimas tareas de Córdova al final de su período estuvo una gira para visitar organismos de inteligencia y seguridad nacional de Estados Unidos en 2023 y para alertar del arribo que consideraba inevitable del tabasqueño a la presidencia de la República.
Buena parte de la propuesta de reforma electoral de AMLO-CSP-Morena busca desmontar el funcionariato armado por Córdova en el INE bajo el disfraz de servicio civil de carrera, pero con un perfil de funcionarios e investigadores que pasaron por el tamiz del Instituto de Estudios para la Transición Democrática como escuela de cuadros de la presunta institucionalidad de miembros del INE y como organización fachada del salinismo de Woldenberg-Aguilar Camín-Córdova.
En este sentido, el funcionamiento del INE de Córdova está en el centro del desmantelamiento del organismo electoral que planea la iniciativa lopezobradorista de reforma del aparato de votaciones, incluyendo el desarme del programa de resultados electorales preliminares (PREP) que se montó para evitar conflictos en el procesamiento de las boletas como el que instrumentó Manuel Bartlett Díaz como presidente de la Comisión Federal Electoral en julio de 1988 para manipular las computadoras, atrasar el conteo favorable a Cárdenas, trasladar inclusive votos de Cárdenas a Salinas y darle al candidato priista un triunfo “rotundo, contundente, legal e inobjetable”.
Lo paradójico es que los lopezobradoristas como víctimas de los fraudes electorales del IFE/INE en 1994, 2006 y 2012 están pugnando hoy por la reconstrucción del INE en modo de Comisión Federal de Electoral de Manuel Bartlett Díaz, por cierto uno de los principales operadores políticos de López Obrador y desde luego consejero de la iniciativa de reforma electoral que se presentará el próximo lunes, y las pistas están en los objetivos del nuevo organismo que pretende justamente la reconstrucción de la Comisión Federal Electoral de 1988. La meta es facilitar una estructura electoral para que Morena ocupe el lugar el control electoral que antes tenía el PRI con Bartlett Díaz.
La derrota del ciclo político PRI liberal-PAN como posición legal de la Presidencia-PRIANREDE-Pacto por México del 2012-2014 enfrentó un resquicio de oportunidad para construir una estructura electoral que realmente garantizara el ejercicio de la democracia en las votaciones, pero al final se impuso la intencionalidad de López Obrador de reproducir el modelo Elías Calles-Alemán-Díaz Ordaz-Salinas de Gortari-Peña Nieto en la reforma inevitable del IFE/INE.
Aunque seguramente no fue un factor determinante en el enfoque de la iniciativa de reforma electoral, la participación de Córdova en la organización, estructura y registro de Somos México pudo haber estado en el fondo de la decisión morenista de reformar el aparato electoral del IFE/INE que diseñaron Woldenberg y justamente Córdova para el PRI salinista.
Así que Somos México tiene la obligación política de agradecerle a Córdova la reforma electoral AMLO-CSP-Morena para desmantelar el IFE/INE salinista.
Política para dummies: la política es lo que se encuentra oculto en la política.
carlosramirezh@
@carlosramirezh
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del periódico que la publica.




































