En las redes sociales, el asesinato de Carlos Manzo, el alcalde de Uruapan acribillado el 1 de noviembre de 2025 durante el Festival de las Velas, sigue dando de qué hablar. Los comentarios y publicaciones recientes se centran en las detenciones de las últimas semanas, que según muchos usuarios empiezan a destapar una traición que nadie esperaba: desde el círculo más cercano.
El hermano del alcalde, Juan Manzo, ha sido muy claro en entrevistas y se repite en hilos y videos virales: “No hay duda de que la traición salió de su círculo más cercano y estuvo ligada a un asunto de drogas”. En publicaciones compartidas ampliamente, como las de Animal Político citadas en X, Juan asegura que el móvil apunta a disputas por narcomenudeo, y que aún falta esclarecer a los autores intelectuales. Usuarios comentan: “Esto huele a venganza interna por deudas o envidias”, mientras otros agregan “el CJNG metió la mano, pero alguien de adentro les abrió la puerta”.
Las detenciones recientes alimentan el chisme digital. Samuel “N”, exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo del ayuntamiento, y Josué Elogio “N”, alias “El Viejito”, un taxista, fueron capturados a inicios de enero de 2026. Según lo que circula en redes y reportes retomados por la gente, Samuel filtraba la agenda de Carlos: itinerarios, retrasos, hasta fotos del lugar exacto en la plaza. A cambio, supuestamente recibía dosis de cocaína. “Dos grapas por la vida de un alcalde”, dice un comentario viral en X. Ambos ya fueron vinculados a proceso por homicidio calificado, y cateos encontraron droga y celulares que, según los posts, confirman chats donde se planeaba el ataque desde 15 días antes.
También se menciona a la secretaria particular, Yesenia “N”, quien fue llevada a declarar (algunos dicen detenida al principio, pero autoridades aclararon que solo rindió su versión). En foros y replies, hay quienes especulan: “Ella sabía todo, ¿por qué la soltaron tan rápido?”. Otros defienden: “Colaboró entregando teléfonos, no hay que lincharla sin pruebas”. Siete escoltas ya están presos por omisiones graves, y hasta el jefe de seguridad anda prófugo según denuncias familiares.
En X, la indignación es palpable. Hay quienes escriben: “Más investigación por llantas robadas a un diputado que por matar a un alcalde valiente”. Otros señalan vínculos con el CJNG y células locales, y comparten fotos o videos de las conferencias de Omar García Harfuch. Rumores corren: “El plan venía de arriba, no solo de abajo”. Pero todo esto son versiones que circulan en redes: algunas confirmadas por autoridades, otras puras sospechas de usuarios hartos de la violencia en Michoacán.
Falta tiempo para la verdad completa, como dice Juan Manzo. Mientras, en comentarios la gente exige justicia y no tapa el sol con un dedo: la traición duele más cuando viene de los tuyos. El caso sigue moviendo hilos en la red, y cada detención aviva más dudas y teorías.


































