Durante años, una mujer identificada como presunta contrabandista de combustibles operó “en las narices” de las autoridades. Su oficina estaba en un pequeño local exactamente frente a las oficinas del SAT en Tlalnepantla, la misma dependencia federal que ahora ha iniciado un procedimiento por la evasión de 3 mil millones de pesos en la comercialización de combustibles.
Una mujer que participó en más de dos mil transacciones con compañías texanas para introducir millones de litros de diésel, aceites y químicos, es señalada por las autoridades fiscales de una defraudación por más de 3 mil millones de pesos.
Durante años, esta mujer, de nombre Julia Mendoza Cruz, operó desde un pequeño local en la avenida Mariano Escobedo 29, en Tlalnepantla, justo frente a las oficinas regionales del Servicio de Administración Tributaria (SAT) ubicadas en esa localidad mexiquense.


El pasado 11 de febrero de 2026, la Administración Central de Operaciones de Comercio Exterior del SAT emitió una resolución en la que determinó a Julia Mendoza un importe histórico por 3 mil 121 millones de pesos por la omisión en el pago de impuestos.
Julia acumuló ese adeudo fiscal y evitó ser detectada pese a estar ubicada a contra esquina de las oficinas del SAT en Tlalnepantla. En cada una de sus operaciones de Comercio Exterior, Mendoza Cruz reportó su domicilio en el número 29 de la avenida Mariano Escobedo, en Tlalnepantla. Ese domicilio corresponde a uno de los pequeños locales de despachos contables y oficinas de gestoría que se encuentran a lo largo de toda la calle.

La evasión de impuestos, de más de 3 mil 121 millones de pesos, es equivalente al financiamiento público federal para MORENA en 2026. Con la cantidad de dinero que Mendoza Cruz no pagó al SAT se pudieron cubrir más de 792 mil sesiones de quimioterapia en hospitales del IMSS o un millón 307 mil sesiones de hemodiálisis.
| ¿A qué equivale la defraudación por huachicol de Julia Mendoza Cruz? | |
| Descripción | Cantidad |
| Sesiones de quimioterapia en hospital del IMSS | 792,139 |
| Sesiones de hemodiálisis en hospital del IMSS | 1,307,295 |
| Kilómetros de vialidades primarias repavimentadas en CDMX | 300 |
| Financiamiento público federal para MORENA en 2026 | 1.2 |
La puerta negra, ubicada casi en la esquina de la avenida Mariano Escobedo, desde la que Julia Mendoza Cruz emitió cientos de facturas que respaldaron sus operaciones de importación de diésel y químicos, se encuentra justo enfrente de las oficinas regionales del SAT.
Julia aportó su domicilio frente al SAT para realizar sus trámites ante la Secretaría de Energía, de quien recibió entre junio de 2017 y junio de 2018 cuatro permisos para importar hasta 220 millones de litros de diésel y 50 millones de litros de gasolina.
Además, dio la misma dirección cuando acudió a la Comisión Reguladora de Energía a gestionar el permiso H/20530/COM/2017 para comercializar los combustibles en territorio nacional.

Julia Mendoza operó con toda normalidad en su local frente al SAT desde que inició operaciones en 2017, hasta junio de 2024, cuando fue incluida en el listado definitivo de contribuyentes que simulan operaciones con fines de evasión fiscal o lavado de dinero.
Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad publicó el 27 de noviembre de 2024 que en los últimos meses del gobierno de Peña Nieto, un grupo de contribuyentes que el SAT ha identificado como “factureros” recibió permisos para importar más de 1,240 millones de litros de diésel y gasolina. Ya en el sexenio de López Obrador, esas mismas importadoras recibieron permisos para comercializar los combustibles.
Las factureras recurrieron a una compleja operación para clonar pedimentos legales de importación y de esa forma introducir volúmenes mayores a los autorizados, además de eludir el pago de impuestos al reportar una fracción arancelaria distinta al producto que importaban. Este esquema ha sido identificado por las autoridades como “huachicol fiscal”. Dentro de ese grupo de contribuyentes ha sido señalada Julia Mendoza Cruz, a quien el SAT le determinó un presunto desfalco por más de 3 mil millones de pesos.

El propio documento oficial en el que se determinó el monto de la evasión marca como lugar y fecha de expedición la oficina del SAT de Tlalnepantla, edificio vecino de Julia Mendoza. Inclusive la oficina de Administración General de Recaudación escribió explícitamente como “referencia” de ubicación del contribuyente deudor que su oficina “se encuentra enfrente de las oficinas del Servicio de Administración Tributaría, por la entrada de Mariano Escobedo”. Misma referencia que MCCI reportó desde noviembre de 2024.

Antes de que fuera incluida por el SAT en la lista definitiva de factureras, Julia Mendoza Cruz realizó más de 2 mil 700 operaciones de importación de diésel y químicos a través de las aduanas de Ciudad Juárez, Matamoros y Nogales.
El 80% del valor de sus importaciones fueron reportadas en las aduanas como “preparaciones antidetonantes y aditivos” y “aceites minerales”, que corresponden a fracciones arancelarias que con frecuencia eran utilizadas para ocultar la introducción de combustibles y así eludir el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS).
El caso de Julia Mendoza no es aislado y se suma a un mecanismo que MCCI ha estado documentando desde hace más de un año. El pasado miércoles 18 de marzo, MCCI reveló que Marlaya SA de CV, una huachicolera ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación, defraudó 29 mil millones de pesos, equivalente a 4 veces el monto desviado en el caso documentado como La Estafa Maestra y dos veces el desfalco de Segalmex.
Marlaya está vinculada además con la red de contrabando de combustible descubierta hace un año en Tampico, la cual gozaba de la protección de mandos de la Marina.






































