En un entorno de constante ajuste económico, las reglas para obtener un préstamo en México están cambiando. El Banco de México (Banxico) reveló en su más reciente Encuesta sobre Condiciones Generales y Estándares en el Mercado de Crédito Bancario que, durante el último trimestre de 2025, los grandes bancos del país endurecieron sus requisitos para otorgar créditos hipotecarios, personales y a pequeñas empresas (PyMEs).
Este endurecimiento, descrito técnicamente como un «estrechamiento» de las condiciones de aprobación, significa que las instituciones con mayor presencia en el mercado están siendo más selectivas o estrictas al momento de autorizar nuevos financiamientos en estos sectores clave. Mientras tanto, la demanda de dinero por parte de los ciudadanos muestra un comportamiento mixto: mientras más personas buscan créditos para comprar autos o cubrir gastos personales, el interés por préstamos de nómina o hipotecas se mantiene estancado.
Empresas y ciudadanos: ¿Quién pide más?
El reporte de Banxico, que recopila la visión de directivos de 38 instituciones bancarias, destaca que las empresas grandes no financieras han mantenido una demanda estable, aunque los bancos más pequeños percibieron un ligero repunte en este sector. Para los ciudadanos de a pie, el panorama es distinto. Los bancos más grandes notaron que los mexicanos siguen recurriendo con fuerza al crédito automotriz y a los préstamos personales, probablemente para mantener su consumo frente a la inflación.
Por el contrario, otros productos financieros no corren con la misma suerte. La demanda de tarjetas de crédito y préstamos de nómina no mostró crecimientos significativos, e incluso los bancos pequeños reportaron una caída en las solicitudes de créditos de nómina durante el cierre de año.
¿Qué esperar para el inicio de 2026?
Las proyecciones de los banqueros para el primer trimestre de 2026 sugieren que la cautela seguirá siendo la norma. Se anticipa que las condiciones para obtener una hipoteca seguirán siendo difíciles, ya que los bancos con mayor participación de mercado prevén mantener o incluso aumentar las restricciones en este segmento.
Sin embargo, hay una luz de esperanza para el sector productivo. La banca comercial anticipa un aumento en la demanda de crédito por parte de las PyMEs y las grandes empresas para los primeros meses del año. Esto podría indicar que el sector empresarial busca financiamiento para nuevos proyectos o para fortalecer su operación en el inicio del ciclo económico.
Para el usuario común, la lección es clara: el acceso al crédito se ha vuelto un terreno más riguroso. En segmentos como las tarjetas de crédito, solo los bancos más pequeños han sugerido un posible relajamiento de sus requisitos para atraer nuevos clientes a principios de 2026, mientras que los gigantes del sector prefieren no mover sus piezas por ahora.






































