La economía mexicana ofrece señales encontradas para el bolsillo de las familias. Durante febrero de 2026, el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) registró un avance marginal de 0.3 puntos respecto al mes anterior, situándose en un nivel de 44.4 puntos con cifras desestacionalizadas. Aunque este repunte mensual rompe con una inercia negativa inmediata, el panorama a largo plazo refleja una mayor cautela: en comparación con el mismo mes del año pasado, la confianza de los mexicanos ha caído 2.0 puntos.
Este reporte, elaborado conjuntamente por el INEGI y el Banco de México, es un termómetro vital para la política nacional, ya que mide el ánimo de los ciudadanos frente a su situación financiera y el rumbo económico del país.
¿En qué confían los mexicanos?
El leve optimismo de febrero se concentró principalmente en la percepción sobre el entorno nacional. Los indicadores que evalúan la situación económica del país, tanto hoy en día como la esperada a doce meses, mostraron un crecimiento de 0.9 puntos cada uno. Asimismo, la opinión de los encuestados sobre la situación financiera actual de su propio hogar mejoró en 0.3 puntos en comparación con el año pasado.
Sin embargo, no todo son buenas noticias para el consumo interno. El indicador que mide la expectativa económica de los hogares para el futuro sufrió un retroceso de 0.4 puntos. Esto sugiere que, si bien el presente se percibe con mayor estabilidad, existe una sombra de incertidumbre sobre cómo estarán las finanzas familiares en el mediano plazo.
El freno en las compras de bienes duraderos
Uno de los puntos más reveladores para el sector comercial es la nula variación en la posibilidad de adquirir bienes duraderos. El rubro que analiza si es un «buen momento» para comprar muebles, televisores, lavadoras u otros aparatos electrodomésticos se mantuvo estancado en 30.5 puntos, el nivel más bajo de los cinco componentes principales.
Esta parálisis en la intención de gasto pesado coincide con una caída anual drástica en la confianza sobre el futuro del país, la cual se ha desplomado 4.7 puntos en los últimos doce meses.
El ánimo frente al empleo y el ahorro
En el análisis de los indicadores complementarios, se observa una ligera recuperación en la confianza sobre el empleo, que creció 0.5 puntos en el último mes. No obstante, el deseo de salir de vacaciones durante el próximo año sigue a la baja, con un retroceso mensual de 1.3 puntos.
En cuanto al sector inmobiliario y automotriz, los resultados son mixtos: mientras que la intención de comprar, construir o remodelar una vivienda subió 1.0 punto, la planeación para adquirir un automóvil nuevo o usado cayó 0.4 puntos.
Este reporte deja claro que, aunque el consumo no ha entrado en una fase de pánico, la ciudadanía mantiene una postura defensiva. Para los analistas y actores políticos, estos datos subrayan la importancia de fortalecer la estabilidad para evitar que el pesimismo anual termine por frenar el dinamismo del mercado interno mexicano.






































