La industria automotriz en México consolidó su recuperación durante 2025, logrando un cierre de año sólido que superó las expectativas del sector. Durante el mes de diciembre, las ventas de vehículos ligeros alcanzaron las 154,450 unidades, lo que representa un crecimiento anual del 4.97% en comparación con el mismo periodo de 2024.
Este impulso final permitió que el balance anual de 2025 cerrara con un total de 1,524,638 vehículos vendidos en todo el país, un avance del 1.35% respecto al año anterior. Estas cifras confirman la resiliencia del mercado interno y mantienen la tendencia de ventas por encima de la barrera de los 1.5 millones de unidades, una cifra que el mercado ha defendido tras el desplome sufrido en 2020.
Las marcas que dominan el asfalto mexicano
En la competencia por el mercado nacional, tres fabricantes concentraron el mayor volumen de ventas, consolidándose como las opciones preferidas de los consumidores mexicanos durante 2025:
Nissan: Se mantuvo como el líder indiscutible del mercado con 274,461 unidades vendidas.
-Publicidad-General Motors: Ocupó la segunda posición con un total de 198,153 vehículos.
Volkswagen: Completó el podio con 137,970 unidades entregadas al público.
Otras marcas con presencia relevante en el «Top 10» fueron Toyota (126,358 unidades), KIA (111,172), Mazda (107,004) y Stellantis (91,215). Estas cifras reflejan una concentración importante de las ventas nacionales en un puñado de fabricantes que han sabido adaptarse a las demandas del mercado local.
Contexto político y consumo: el factor Sheinbaum
En el ámbito político-económico, el reporte destaca que durante los primeros meses del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, las ventas mensuales han mostrado una volatilidad moderada. Sin embargo, el desempeño de diciembre de 2025 se posicionó como el mejor mes de este periodo inicial, lo que analistas interpretan como una señal de fortaleza en el consumo de las familias mexicanas frente al arranque de la nueva administración.
A pesar de estos números positivos, el sector aún tiene retos por delante. Aunque la recuperación es evidente y los niveles de venta son saludables, el mercado todavía no ha logrado recuperar los máximos históricos previos a la crisis de la pandemia, lo que deja espacio para el crecimiento y la competencia en los próximos años del sexenio.
Este panorama sugiere que, si bien la economía muestra signos de estabilidad en el sector de bienes duraderos, la industria automotriz seguirá siendo un termómetro clave para medir la confianza del consumidor bajo las nuevas políticas económicas del Gobierno Federal.






































