Los especialistas en economía del sector privado han ajustado sus piezas en el tablero financiero para este 2026. Tras la más reciente consulta realizada por el Banco de México (Banxico), destaca un renovado optimismo sobre el crecimiento del país, acompañado de una visión más favorable para el tipo de cambio, aunque la batalla contra la inflación aún presenta retos importantes en el corto plazo.
De acuerdo con la encuesta levantada entre el 16 y 26 de febrero, los 42 grupos de análisis consultados elevaron su expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el cierre de este año, situándola en un promedio de 1.46%, frente al 1.25% que preveían apenas en enero. Esta revisión al alza sugiere una mayor confianza en el dinamismo de la actividad económica nacional para los meses venideros.
En el terreno de la moneda, el panorama también luce más despejado. Los expertos redujeron su estimación para el cierre del año, proyectando que el peso mexicano se cotizará alrededor de las 18.12 unidades por dólar. Este ajuste representa una apreciación respecto a las 18.50 unidades estimadas el mes anterior, lo que refleja una percepción de mayor estabilidad cambiaria frente a la divisa estadounidense.
Sin embargo, no todas las noticias son de calma total. El reporte de Banxico revela que la inflación general sigue siendo un foco de atención. Si bien las expectativas para finales de 2026 se mantienen en niveles similares a los de enero (cerca del 3.98%), la «mediana» de los pronósticos subió ligeramente al 4.00%. Más preocupante resulta la inflación subyacente —aquella que elimina los precios más volátiles—, pues los analistas revisaron sus cálculos al alza, situándola en un 4.18% para el cierre del ejercicio actual.
En cuanto a las decisiones de política monetaria, existe un consenso creciente sobre el rumbo de las tasas de interés. Para la segunda mitad del año y hasta mediados de 2027, la totalidad de los especialistas encuestados anticipa que el Banco de México mantendrá la tasa de fondeo interbancario por debajo de los niveles actuales. Esto indicaría que los analistas ven espacio para que el costo del dinero baje, lo cual suele incentivar la inversión y el consumo.
Finalmente, el entorno internacional también juega a favor. Las expectativas de crecimiento para la economía de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, subieron al 2.30% para este 2026. Este factor es clave para México, ya que un vecino del norte más fuerte suele traducirse en un mayor impulso para las exportaciones y la economía nacional en general.






































