En redes sociales circula con fuerza la versión de que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes en su conferencia matutina que el subsidio a las gasolinas y la entrega de becas son los mecanismos que evitan en México las protestas que se ven en otras partes del mundo. Según los comentarios que se repiten en distintas plataformas, la mandataria señaló que sin esos apoyos el litro de gasolina regular estaría por encima de los 30 pesos y el diésel cerca de los 35, lo que, dijo, generaría descontento social como el que se reporta en Francia por el costo de la vida.
Muchos usuarios no tardaron en responder. En X y Facebook se leen comentarios del tipo: “Claro, Sheinbaum olvidó las marchas por la falta de medicinas, por el agua y por los desaparecidos”. Otros escriben con sarcasmo: “Mientras haya beca y gasolina barata, que se mueran de sed o sin hospital, ¿verdad?”. Las versiones no confirmadas apuntan a que la frase de la presidenta se interpretó como un mensaje de gobernabilidad, pero en el espacio digital se convierte en señal de sordera ante lo que está pasando en las calles.
Porque las protestas sí existen. Esta misma semana trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social anunciaron nuevas movilizaciones. Exigen aumento salarial del 10 por ciento, insumos médicos, más personal y que se destine al menos 7 por ciento del producto interno bruto a salud. En redes se comparten videos de hospitales sin material y de personal que dice comprar con su sueldo lo que falta en las clínicas. Hay quienes aseguran que la presidenta ratificó a Zoé Robledo al frente del instituto y que se prepara una nueva propuesta salarial, pero los comentarios de los propios trabajadores insisten en que la oferta anterior fue insuficiente.
También circulan reportes de manifestaciones por el agua. En Jalisco y otras entidades se han registrado marchas y bloqueos por el desabasto y la calidad del líquido. Usuarios de redes publican fotos de tinacos vacíos y de colonias donde el pipa no llega desde hace semanas. “¿Eso no cuenta como protesta?”, preguntan varios.
Y no faltan las voces que recuerdan las movilizaciones por la violencia y los miles de desaparecidos. Familias de víctimas siguen saliendo a las calles, aunque con menos cobertura. En los comentarios se lee con frecuencia: “El subsidio no trae de vuelta a los que faltan ni para la balacera”.
Algunas versiones no confirmadas sugieren que el gobierno prefiere hablar de los apoyos económicos porque son más fáciles de medir y de vender. Otras sospechan que se busca contrastar a México con países europeos para proyectar estabilidad. Lo que sí está claro en el espacio digital es que la gente no compra el discurso de que aquí no hay descontento. Hay becas, hay tope a la gasolina, pero también hay hospitales sin medicinas, colonias sin agua y madres buscando a sus hijos.
Off the Record: mientras en Palacio se celebra que no arden las calles como en Francia, en las redes y en las avenidas de varias ciudades mexicanas la gente sigue gritando por lo que el subsidio no resuelve.


















