El delito de violencia familiar registra niveles preocupantes en el inicio del actual gobierno federal. Durante los primeros 20 meses del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, se han iniciado 380,052 averiguaciones previas y carpetas de investigación por este ilícito en todo el territorio mexicano, de acuerdo con el más reciente reporte estadístico emitido en mayo de 2026. La cifra refleja la persistencia de una problemática social que afecta de manera cotidiana a miles de hogares y que no muestra señales de un descenso definitivo.
Los datos oficiales confirman además un repunte reciente en la incidencia de este delito. Tan solo durante mayo de 2026, las fiscalías estatales contabilizaron 25,470 denuncias por violencia intrafamiliar en el país. Este volumen representa un incremento del cuatro por ciento en comparación con las 24,517 carpetas de investigación abiertas durante el mismo mes de 2025, consolidando una tendencia al alza respecto al año anterior.
Al analizar el panorama geográfico, la distribución de los casos muestra una marcada concentración en tres entidades clave del país. La Ciudad de México, el Estado de México y Nuevo León acumulan, en conjunto, el 30 por ciento del total de denuncias registradas durante la presente administración. En este periodo, la capital del país encabeza la lista nacional con 45,533 registros, seguida por el Estado de México con 37,228 y Nuevo León con 29,551 casos reportados ante las autoridades competentes.
Sin embargo, al medir el impacto del problema en proporción al tamaño de su población, el mapa delictivo cambia de manera radical. Las mayores tasas de denuncias por cada millón de habitantes no se ubican en los estados más poblados, sino en la región del Pacífico y el sureste. Colima se sitúa en el primer lugar nacional con una tasa de 8,209 denuncias por cada millón de habitantes, seguida por Campeche con 7,257 y Baja California Sur con 5,934 casos.
El comportamiento histórico del delito refleja una escalada constante durante la última década. La violencia familiar alcanzó su punto máximo reciente en el año 2023, cuando las autoridades registraron un récord de 284,203 denuncias. Aunque en 2025 la cifra total bajó levemente a 266,755 casos, la acumulación parcial hasta mayo de 2026 alcanza ya los 113,297 registros, lo que anticipa otro año con alta incidencia delictiva.
Frente a este escenario, las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública ponen de relieve la magnitud del reto institucional que enfrentan las autoridades de los tres niveles de gobierno para salvaguardar la integridad de las familias mexicanas y contener un delito que no da tregua.









