La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo del Palacio de Bellas Artes, presentan el catálogo de la exposición AztLÁn, túnel del tiempo, una publicación que profundiza en las reflexiones en torno al arte chicano y su relevancia en las discusiones actuales sobre memoria, migración y territorio.
Además de ensayos, incluye páginas comisionadas a artistas, textos inéditos y materiales visuales. En conjunto, estos contenidos permiten apreciar la diversidad de lenguajes presentes en la muestra: pintura, fotografía, instalación, video, gráfica, escultura y arte urbano.
AztLÁn, túnel del tiempo es la primera exposición de arte chicano presentada en el Museo del Palacio de Bellas Artes que reúne obras de varias generaciones de artistas de ascendencia mexicana y latina, principalmente radicados en Los Ángeles, y ofrece una lectura amplia y compleja de este movimiento artístico, cultural y político.
En este contexto, la publicación se plantea como una extensión de la muestra al reunir una diversidad de textos e imágenes que exploran el desarrollo del arte chicano contemporáneo producido en Estados Unidos y sus vínculos históricos, culturales y políticos con Latinoamérica. Asimismo, propone una revisión de las formas en que las comunidades chicanas han construido identidad, resistencia y sentido de pertenencia a través del arte.
En el texto introductorio, Rubén Ortiz-Torres y Jesse Lerner sitúan el proyecto en el contexto actual de tensiones migratorias, discursos de exclusión y transformaciones urbanas en Estados Unidos. Los autores establecen conexiones históricas entre Los Ángeles y la Ciudad de México, entendiendo ambas ciudades como territorios atravesados por procesos de conquista, desplazamiento, intercambio cultural y construcción de identidades transnacionales.
Oscar Magallanes aborda la criminalización histórica de las identidades y estéticas chicanas, analizando cómo expresiones culturales vinculadas al barrio, al lowrider, al grafiti, al pachuco y a las culturas urbanas fueron asociadas con la violencia o la marginalidad. Su ensayo, Estética criminalizada: desde el AztLÁn ocupado hasta El túnel del tiempo, reflexiona sobre la manera en que estas prácticas visuales y comunitarias se convirtieron también en formas de resistencia cultural y afirmación política frente a los procesos de exclusión y racialización en Estados Unidos.
Por su parte, Rita Gonzalez examina en Memoria: personalizada y a la medida el performance y las prácticas artísticas vinculadas a las comunidades chicanas como herramientas de denuncia. A partir de distintos ejemplos, analiza cómo artistas y colectivos utilizaron el cuerpo, la acción y el espacio público para cuestionar estereotipos raciales y las formas tradicionales de representación dentro de las instituciones culturales.
Victor Estrada propone en La carne desciende. Una revisión en tres movimientos una lectura crítica de las imágenes y símbolos asociados al cuerpo, la masculinidad y la cultura chicana, explorando las maneras en que estas representaciones se transforman y adquieren nuevos significados dentro del arte contemporáneo.
Sesshu Foster, en City Terrace. Manual de campo, recupera experiencias personales, referencias literarias y memorias del Este de Los Ángeles para construir una lectura del barrio como espacio atravesado por migraciones, historias familiares y formas de organización colectiva.
Sandra de la Loza reflexiona en La raza cósmica: una investigación sobre el espacio del muralismo chicana/o acerca del muralismo chicano y la manera en que estas prácticas artísticas dialogan con el legado del muralismo mexicano y con las disputas contemporáneas sobre territorio, representación y comunidad.
Asimismo, se incluye el poema Cuando mi hermano era un azteca, de Natalie Diaz, que introduce temas relacionados con el imaginario indígena desde una dimensión poética y personal. Los textos de estas tres autoras fueron recuperados y reeditados por su importancia dentro de la literatura chicana.
Daniela Lieja Quintanar, revisa en Migrar el arte fuera del imperio en llamas: tres rutas alternativas desde Los Ángeles el trabajo de artistas mujeres marcadas por experiencias migratorias y desplazamientos territoriales, destacando la importancia de las redes de apoyo y colaboración comunitaria en contextos de violencia estructural y movilidad constante.
Alfonso Vázquez Pérez dedica su texto Cine chicano en movimiento al cine chicano, revisando sus definiciones, narrativas y aportaciones dentro de la producción audiovisual y cultural de las comunidades mexicoamericanas.
El catálogo también incorpora el ensayo individual de Jesse Lerner sobre la transtemporalidad, concepto que propone entender el pasado como un elemento activo dentro del presente y no como una narrativa lineal. Desde esta idea, distintas obras recuperan referencias indígenas, imaginarios urbanos y memorias personales para construir nuevas lecturas sobre la experiencia chicana y sus conexiones con México.
Por su parte, Rubén Ortiz-Torres reflexiona en Si hay más ruta que la nuestra. Varrio, autopistas y desmuralismos sobre el paisaje urbano de Los Ángeles, las autopistas y los procesos de fragmentación social que modificaron los barrios y las dinámicas comunitarias, proponiendo el concepto de “desmuralismo” para repensar las transformaciones del espacio público y de las prácticas artísticas comunitarias.
La presentación del catálogo AztLÁn, túnel del tiempo fue posible gracias a la colaboración y coedición de la Fundación Jenkins. Con esta obra, el Museo del Palacio de Bellas Artes alcanza más de 65 ediciones derivadas de las exposiciones nacionales e internacionales que, a lo largo de más de 10 años, se han presentado en este insigne recinto. Una vez más, la Fundación Jenkins reafirma su labor institucional en favor de la difusión del arte y la cultura en nuestro país.
La presentación del catálogo contará con la participación de Minerva Reynosa, coordinadora nacional de Literatura del INBAL, Selene Preciado, curadora y directora de programas de Los Angeles Contemporary Exhibitions (LACE); el artista y diseñador del libro Alejandro Magallanes; y Ruben Ortiz-Torres, curador de la muestra.
La actividad se llevará a cabo el miércoles 03 de junio a las 18 horas en el área de murales del museo. La publicación estará a la venta durante el evento y posteriormente disponible en la tienda del museo, ubicada en la planta baja del recinto en un horario de martes a domingo de 10 a 18 horas y en el sitio web de Amigos del Museo del Palacio de Bellas Artes.
Para más información, consultar la página del Museo del Palacio de Bellas Artes, así como sus redes sociales (Facebook: Museo del Palacio de Bellas Artes / Instagram, X: @mbellasartes).






























