Oigan, lo que se está armando en las redes con Marx Arriaga no tiene madre. Según las versiones que circulan por X y Facebook desde el fin de semana, el cuate recibió el aviso de que su puesto en la Dirección de Materiales Educativos de la SEP quedaba “a disposición” de las autoridades. Y en vez de agarrar sus chivas y largarse, organizó una reunión por Zoom que duró la friolera de 24 horas. Al final salió un desplegado firmado por no sé cuántos comités de defensa de la Nueva Escuela Mexicana donde lo llaman “camarada Arriaga”, exigen un aumento salarial del 100% para los maestros “precarizados” y sueltan la bomba: todo esto es culpa de los oligarcas, específicamente de Claudia X. González y Ricardo Salinas Pliego.

En las redes anda que arde. Un tal @ed_moliin escribió: “Apoyo total a Marx Arriaga!!!”. Otro, @djoemty, comentó: “Todo esto huele muy mal, casi tanto como la reunión de Mario Delgado con CocaCola”. Y no faltan los que lo ven clarito: “Esto es puro discurso comunista de los años 70, de esas reuniones secretas donde acusaban a los empresarios de cualquier cosa que se les ocurriera”.
La cosa es que el propio Arriaga se atrincheró en la SEP, puso una transmisión en vivo y la llamó “Protesta con Propuesta”. Dice que está dialogando con maestros de base para defender el Humanismo Mexicano. En redes ya lo bautizaron como “el último mohicano de la 4T” o “el Che Guevara de Avenida Universidad”. Hay fotos y videos donde aparece rodeado de carteles y con cara de que no se va ni a jodidos.
Pero también hay quienes lo cuestionan. Un usuario anónimo en X dijo: “¿24 horas de Zoom para defender libros de texto que nadie entiende? A ver si con eso suben los salarios de los maestros de verdad”. Y otro más sarcástico: “Si tanto aman la revolución, ¿por qué no empiezan por no cobrar sueldo de funcionarios?”.
Lo que sí está confirmado es que la SEP ya anunció que el puesto es de libre designación desde este lunes y que habrá nuevo titular. Pero Arriaga sigue ahí, resistiendo como si estuviéramos en 1970 y los patrones fueran los malos de la película. El desplegado, según los que lo han compartido, tiene todo el sabor a aquellos manifiestos donde se hablaba de “lucha de clases” y “explotación capitalista”.
¿Será un acto de rebeldía genuina o puro teatro para no perder la chamba? Las redes están divididas: unos lo ven como héroe de la izquierda dura, otros como un nostálgico que no se enteró de que el Muro de Berlín cayó hace rato. Lo cierto es que el show de las 24 horas ya dio de qué hablar y el desplegado rojo ya está dando vueltas por todos lados.
En fin, como siempre en estas columnas: esto es lo que se dice, lo que se rumora y lo que se comparte. Algunos datos confirmados, otros puro chisme de pasillo digital. Ustedes saquen sus conclusiones.






























