En las redes anda que arde el tema de la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega. Circulan un montón de versiones, algunas bien pesadas, otras sin confirmar, pero que están dando de qué hablar en X y otros lados. Lo que más se repite es que la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y su equipo estarían mandando camiones del gobierno de la CDMX a tirar basura en las calles de la alcaldía para hacerla ver como un desastre en limpieza. Así lo denunció la propia Alessandra en videos y fotos que sube, y que ya tienen miles de vistas y compartidos.
Usuarios como @DerechaDiarioMX y @Guacamayalibre no se guardan nada: “SOLO SABEN SER COCHINOS”, dicen, y le echan la culpa directa a Brugada y Morena por “ensuciar las calles y golpetear a la alcaldesa”. Hay fotos de camiones y basura en las calles que se comparten como prueba, aunque nadie ha confirmado al 100% que sea una operación orquestada desde arriba. Pero el chisme corre: que es para bajarle los humos a Rojo de la Vega, que tiene buena aprobación ciudadana y podría hasta aspirar a reelegirse en 2027 o más alto. Dicen que eso le quita el sueño a los que antes mandaban en la demarcación.
Y no se queda ahí. La alcaldesa acaba de lanzar algo que llama “Operación Verdad”, una plataforma para documentar ataques digitales y desinformación. Ya tiene 46 casos abiertos, según ella misma. En uno de sus posts más recientes, @AlessandraRdlv se queja de agresiones personales y comentarios misóginos que vienen de una funcionaria morenista, a la que etiqueta como @CitlaHM. “¿Y de esto hablarán las ‘feministas de la 4T’? Se meten con mi vida familiar y mi infancia”, escribe, y pone que hay doble moral. No da nombres exactos de los comentarios más duros, pero en las respuestas se ven de todo: desde quienes la defienden como “guerrera” hasta otros que la atacan con groserías o la comparan con otras políticas.
También anda rondando el tema del antidoping. Hace unos días la acusaron de usar sustancias, y ella respondió publicando su prueba negativa y diciendo que es persecución política de Morena para desacreditarla. Usuarios como @ArturoVill7 la aplauden: “Mis respetos por no esconderse ni guardar silencio”. Otros, en cambio, dudan y dicen que es puro show.
Lo que sí está claro en las redes es que el clima está polarizado. De un lado, la ven como la alcaldesa con más apoyo en la CDMX, resistiendo al régimen. Del otro, la acusan de corrupción o simulación, y hay quienes la bajan del pedestal antes de que crezca más. Rumores de que los grupos que perdieron el control de la alcaldía no quieren que se reelija, y que por eso suben el tono con ataques personales, incluyendo los que rozan lo misógino.
Todo esto es lo que circula en redes: versiones, capturas, videos y comentarios de usuarios. Nada está confirmado al cien por ciento, pero el ruido es tan fuerte que ya nadie lo ignora. Mientras, la alcaldesa sigue resistiendo y documentando. ¿Será guerra sucia o simple política chilanga? El tiempo dirá, pero en X ya están todos opinando.

































