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	<title>medios digitales &#8211; Re-Evolución</title>
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	<description>Opinión y Análisis de la Política Mexicana</description>
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		<title>El uso de las plataformas digitales en las elecciones: ¿Manipulación o democracia?</title>
		<link>https://re-evolucion.mx/el-uso-de-las-plataformas-digitales-en-las-elecciones-manipulacion-o-democracia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mario Vázquez Robles]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 May 2025 06:01:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Plumas]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[manipulación]]></category>
		<category><![CDATA[medios digitales]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
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					<description><![CDATA[Las elecciones judiciales de 2025 en México están a la vuelta de la esquina y con ellas una creciente preocupación por la influencia de las plataformas digitales en la democracia. En un contexto donde la desinformación puede moldear la opinión pública de manera masiva, la participación ciudadana informada se ha convertido en una prioridad para [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Las elecciones judiciales de 2025 en México están a la vuelta de la esquina y con ellas una creciente preocupación por la influencia de las plataformas digitales en la democracia. En un contexto donde la desinformación puede moldear la opinión pública de manera masiva, la participación ciudadana informada se ha convertido en una prioridad para proteger la integridad de nuestro sistema electoral.</p>
<p>En este marco, la reciente iniciativa impuesta desde Palacio Nacional sobre la regulación de las plataformas digitales ha generado un intenso debate, especialmente por sus críticas al microtargeting (una táctica que permite segmentar audiencias y difundir mensajes dirigidos, lo cual puede favorecer aún sector político sobre otro) y las <em>fake news</em> (noticias falsas) durante las campañas políticas. Sin embargo, existe una contradicción central que no podemos pasar por alto: mientras el gobierno de Morena se ha pronunciado contra el poder de las redes sociales, hoy las utiliza para acarrear al electorado en las elecciones judiciales. Esto nos lleva a una pregunta esencial: ¿realmente protege a la democracia o estamos cayendo en una nueva forma de manipulación política?</p>
<p><strong>Iniciativa de las Telecom y el Control de las Plataformas Digitales</strong></p>
<p>La propuesta por parte de la titular del Ejecutivo de regular las plataformas digitales tiene un objetivo que, a primera vista, parece noble: evitar que las fake news (noticias falsas), la desinformación y las tácticas como el microtargeting distorsionen los resultados electorales.</p>
<p>El peligrose hace del control excesivo sobre qué se publica y quién puede expresar su opinión en las redes sociales, y quién no. Como ciudadanos, todos debemos preocuparnos por cómo se define qué es «desinformación» y quién tiene la autoridad para censurarla. </p>
<p>En un país democrático, no podemos permitir que una idea tan ambigua de regulación se convierta en un instrumento de control del discurso. Si se regula, debe ser de manera transparente y justa, sin que ello se convierta en una excusa para silenciar a quienes piensan diferente, de manera libre y sin distorsiones.</p>
<p><strong>Definiendo las fake news y el microtargeting</strong></p>
<p>Las <em>fake news</em> son informaciones completamente falsas, creadas deliberadamente para engañar a las personas, a menudo con el propósito de manipular la opinión pública o influir en decisiones políticas. Por otro lado, el microtargeting es una técnica de publicidad digital que utiliza datos personales para segmentar audiencias y enviarles mensajes políticos muy específicos, dirigidos a sus intereses o creencias particulares. </p>
<p><strong>La paradoja de usar las plataformas digitales para promover el voto</strong></p>
<p>Pero aquí viene la contradicción que no podemos ignorar: el mismo gobierno que critica las plataformas digitales por su influencia en las elecciones y está promoviendo control y censura, utiliza esas mismas plataformas para manipular a la ciudadanía. ¿Recuerdan la campaña lanzada por Meta (Facebook) invitando a los usuarios a agregar un marco a su foto de perfil con el mensaje “Muestra que la elección es importante para ti”? Esta campaña, aparentemente inocente, no es más que una estrategia de microtargeting, en la cual los mensajes están dirigidos a grupos muy específicos de votantes.</p>
<p>Aunque la intención sea promover la participación, lo cierto es que este tipo de tácticas puede generar un desbalance informativo, favoreciendo a los actores políticos con más recursos para usar estas herramientas. Si el gobierno critica tanto la manipulación digital, ¿cómo justifica usarla a su favor? Hay una clara incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace.</p>
<p><strong>Los riesgos de manipulación y desinformación</strong></p>
<p>El microtargeting y las <em>fake news</em> son un par de fenómenos que no podemos subestimar. La capacidad de las plataformas para segmentar audiencias de forma tan precisa abre la puerta a la manipulación electoral. ¿Cómo? Creando una falsa sensación de consenso entre ciertos grupos o, peor aún, difundiéndose información distorsionada que induce a los votantes a tomar decisiones erróneas.</p>
<p>En un entorno donde las noticias falsas pueden viralizarse con rapidez, la desinformación puede tener un impacto devastador en la confianza pública. Si bien la iniciativa de Sheinbaum aparenta ser una medida protectora, el gobierno en el poder se aprovecha de las mismas tácticas que antes criticaba, está participando de una forma maquillada de manipulación que ya no podemos ignorar. Si realmente se busca defender la democracia, no basta con crear leyes, necesitamos garantizar que las plataformas sean utilizadas con ética, transparencia y responsabilidad.</p>
<p><strong>La contradicción entre críticas pasadas y acciones actuales</strong></p>
<p>El gobierno de Morena, a lo largo de estos años, ha sido muy crítico de las plataformas digitales, destacando los peligros de su uso en las elecciones y proponiendo regulaciones para frenarlas. Pero, irónicamente, en este mismo contexto, recurre a las mismas plataformas sociales como herramientas electorales.</p>
<p>Es difícil justificar esa contradicción. Si el gobierno considera que las redes sociales son tan peligrosas para la democracia, ¿por qué hacer uso de recursos públicos al promover las mismas tácticas que se denuncian? Esto no solo socava la credibilidad del gobierno, sino que también pone en duda las verdaderas intenciones detrás de las regulaciones propuestas.  ¿Por qué no rechazar el uso de las plataformas como instrumentos políticos? En lugar de crear reglas que favorezcan a un solo sector, deberíamos garantizar un proceso electoral justo, donde todos los actores políticos tengan las mismas oportunidades.</p>
<p><strong>Los desafíos para la democracia y la necesidad de transparencia </strong></p>
<p>Hoy más que nunca, debemos estar alertas sobre los riesgos que corremos como democracia. Las plataformas digitales pueden ser una herramienta poderosa para fomentar la participación, pero también pueden fácilmente distorsionar el proceso electoral.  Sin una regulación clara, transparente y justa, las plataformas se convierten en campos de manipulación, donde el poder de decidir no radica en los ciudadanos, sino en quien maneja la información. </p>
<p>La pregunta que debemos hacernos es crucial: ¿Cómo puede el gobierno federal y el oficialismo garantizar que la democracia no se vea afectada por el uso de las redes digitales? ¿Es posible encontrar un equilibrio entre la regulación, la protección de la democracia y la libertad de expresión? Si las plataformas digitales van a ser parte de nuestras elecciones, debe haber reglas claras y justas que aseguren que no se conviertan en instrumentos de manipulación.</p>
<p>Y en este contexto, surge una interrogante inquietante: ¿Será esta estrategia de controlar plataformas y difundir mensajes masivos a través de ellas en las elecciones judiciales un ensayo para lo que se podría hacer en los próximos comicios a cargos de elección popular? Si este tipo de tácticas se normaliza, corremos el riesgo de ver cómo la manipulación digital se convierte en una herramienta central para la política del futuro.</p>
<p>Como ciudadanos y como legisladores, tenemos el deber de proteger la integridad de nuestras elecciones y la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas. Solo con un uso responsable y transparente de estas herramientas podremos garantizar que nuestra democracia se mantenga sólida y libre de distorsiones.</p>
<p><strong>El autor es senador de la República y presidente de la Comisión de Desarrollo Municipal</strong></p>
<p><strong>@MarioVzqzR</strong></p>
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		<title>Censura Electoral, el nuevo recurso para acallar la crítica y al periodismo</title>
		<link>https://re-evolucion.mx/censura-electoral-el-nuevo-recurso-para-acallar-la-critica-y-al-periodismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Investigaciones Especiales Re-Evolución]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 May 2025 06:01:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[Censura]]></category>
		<category><![CDATA[censura electoral]]></category>
		<category><![CDATA[libertad de expresión]]></category>
		<category><![CDATA[medios de comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[medios digitales]]></category>
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					<description><![CDATA[El columnista Héctor de Mauleón publicó el pasado 1 de mayo una columna en la cual daba a conocer la relación entre la operación de aduanas en Tamaulipas y actos de corrupción, así como el parentesco entre uno de los señalados en un reporte del Centro Nacional de Inteligencia –hackeado por el colectivo Guacamaya– y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.eluniversal.com.mx/opinion/hector-de-mauleon/huachicol-y-poder-judicial-en-tamaulipas/">El columnista Héctor de Mauleón publicó el pasado 1 de mayo una columna</a> en la cual daba a conocer la relación entre la operación de aduanas en Tamaulipas y actos de corrupción, así como el parentesco entre uno de los señalados en un reporte del Centro Nacional de Inteligencia –hackeado por el colectivo Guacamaya– y una candidata a presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado.</p>
<p>La candidata, pese a que se señaló que lo escrito por el columnista partía de un documento de inteligencia, presentó una denuncia por violencia política de género y, de inmediato, el Instituto Electoral de Tamaulipas dictó a su favor medidas cautelares ordenando a De Mauleón «retirar de inmediato la publicación. Otra, abstenerse de emitir nuevas publicaciones o expresiones que vinculen a Contreras con personas o actos delincuenciales. La Resolución avisa que en caso de desacato se impondrán las medias de apremio contenidas en el artículo 59 de la Ley de Medios, entre las que se contemplan desde las sanciones económicas hasta el arresto», <a href="https://www.eluniversal.com.mx/opinion/hector-de-mauleon/censura-made-in-tamaulipas/">como escribió en otra columna el 19 de mayo</a>.</p>
<p>No es la primera ocasión en que una autoridad electoral recurre a las medidas cautelares para acallar a periodistas y sancionarlos por lo que publicaron, en una tendencia que se aprecia no sólo preocupante, sino como parte de una estrategia para establecer la censura como parte de los recursos legales para silenciar la crítica o la difusión de noticias que involucren a ciertos integrentes de la clase política actual.</p>
<p>Y con un partido oficial que busca inhibir la libertad de expresión –ya sea mediante agresiones de parte de sus simpatizantes o con estos recursos–, el panorama luce sombrío para la libertad de expresión y el derecho de los mexicanos a informarse; y no se trata de proteger la desinformación o las noticias falsas (fake news), cuyos difusores no son tratados de la misma manera, sino de diferenciar claramente intentos o actos de censura de verdaderos actos para regular el derecho a informarse y la responsabilidad que tenemos los medios en este contexto.</p>
<p><strong>Censura electoral</strong></p>
<p>La censura a periodistas por parte de organismos electorales en México se manifiesta principalmente a través del <strong>uso excesivo y, en ocasiones, indebido de medidas cautelares</strong>.</p>
<p>Así es como se describe este fenómeno:</p>
<ol>
<li><strong>Aplicación de Medidas Cautelares para la Remoción de Contenido:</strong> Las autoridades electorales han comenzado a emitir medidas cautelares que <strong>solicitan directamente a las plataformas digitales la remoción de contenidos</strong>. Estas medidas buscan detener o eliminar publicaciones y difusiones en medios tradicionales y plataformas digitales. Aunque su objetivo es prevenir daños irreparables o proteger principios electorales, el informe [Informe-Censura-Electoral-1.pdf] y los casos presentados ejemplifican cómo su abuso se convierte en una herramienta de censura. La remoción de contenido se considera una <strong>medida grave y excepcional</strong> que debería resultar de un análisis judicial estricto.</li>
<li><strong>Uso de Figuras Legales como Pretexto:</strong> La censura se disfraza aprovechando figuras legales vinculadas al derecho electoral, como la <strong>calumnia electoral</strong> y, notablemente, la <strong>violencia política contra las mujeres en razón de género (VPRG)</strong>.
<ul>
<li>En el caso de la calumnia electoral, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha establecido un criterio que <strong>excluye a los periodistas y medios de comunicación</strong> como sujetos responsables por calumnia electoral cuando ejercen periodismo auténtico sobre actores políticos. Sin embargo, a pesar de este reconocimiento explícito de la protección especial al periodismo, se siguen presentando maniobras de censura.</li>
<li>La VPRG es una figura que, aunque necesaria para sancionar conductas violentas, puede ser <strong>mal utilizada por actores con poder político para encubrir hechos de corrupción, ocultar información de interés público y manipular el debate público</strong>. La ambigüedad en los criterios para definir qué constituye VPRG ha llevado a una <strong>indebida extensión de la legislación electoral a actores no políticos</strong>, incluyendo periodistas. Casos como el de la periodista Denise E. Dresser Guerra, sancionada por VPRG por opinar sobre el uso indebido de recursos públicos, son percibidos como una advertencia para disuadir la crítica. El caso de Tania Contreras y el columnista de <em>El Universal</em> Héctor de Mauleón, también involucra una denuncia por VPRG que resultó en medidas cautelares de remoción y restricción de publicaciones. Otro ejemplo es el de otro periodista en Aguascalientes, donde el Instituto Estatal Electoral solicitó una remoción basada en VPRG.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Aplicación Anacrónica de Regulaciones:</strong> El modelo regulatorio electoral fue concebido para medios masivos tradicionales (radio y televisión). Su aplicación a las plataformas y redes sociales, cuya naturaleza es distinta, resulta <strong>anacrónica</strong>. A pesar de ello, se intenta aplicar esta misma regulación a Internet, lo que facilita la censura.</li>
<li><strong>Falta de Ponderación y Criterios Claros:</strong> Las autoridades electorales emiten medidas cautelares <strong>sin realizar un análisis profundo</strong> sobre los principios de la normatividad internacional en materia de libertad de expresión, especialmente al ordenar la remoción de contenidos de interés público. No siempre se realiza el necesario ejercicio de <strong>ponderación de derechos</strong>, particularmente cuando las expresiones involucran a funcionarios públicos, candidatos o partidos. La falta de criterios consistentes para solicitar la eliminación de contenidos hace de esta práctica un acto de censura. La actividad periodística goza de una <strong>presunción de licitud</strong>, y en caso de duda, la autoridad debería favorecer la protección de esta labor. Sin embargo, esto no siempre ocurre.</li>
<li><strong>Trato Inadecuado a Periodistas como Actores Políticos:</strong> En algunos casos, como el de Aristegui Noticias y Anabel Hernández, se ha dado al medio y a la periodista el <strong>mismo trato que la ley electoral brinda a partidos políticos, aspirantes o candidatos</strong>, ordenando la remoción de una nota periodística de interés público. El caso de Carlos Ramírez y su columna <em>Indicador Político</em> también ilustra cómo el INE inició un procedimiento sancionador contra un periodista y medios por la publicación de una columna que interpretaba datos de una encuesta, aunque el TEPJF determinó que la sanción fue indebida al tratarse de ejercicio periodístico.</li>
<li><strong>Opacidad y Falta de Transparencia:</strong> Existe una <strong>falta de transparencia</strong> por parte de las autoridades gubernamentales y de las plataformas digitales respecto a las solicitudes de remoción. No siempre se conocen los criterios legales exactos, los sujetos responsables que solicitan la remoción, o los detalles del contenido afectado. Se han observado <strong>discrepancias significativas</strong> entre el número de solicitudes de remoción reportadas por las autoridades estatales y las reportadas por las plataformas. Esta opacidad dificulta la rendición de cuentas y puede fomentar acciones arbitrarias contra la crítica.</li>
<li><strong>Otras Presiones:</strong> Además de las medidas formales, las fuentes mencionan otras formas de presión, como solicitudes de aclaraciones consideradas improcedentes por periodistas e incluso amenazas directas por parte del crimen organizado a periodistas por publicaciones sensibles, buscando su remoción. La histórica asignación discrecional de publicidad oficial también ha funcionado como mecanismo de premio/castigo para los medios.</li>
</ol>
<p>En resumen, la censura por parte de organismos electorales hacia periodistas se instrumentaliza a través de <strong>medidas cautelares de remoción de contenido en el ámbito digital, el uso de figuras legales como la VPRG de manera ambigua y extendida a actores no políticos, la aplicación de normativas diseñadas para medios tradicionales a internet sin la debida ponderación, y la opacidad en los procesos de solicitud y remoción</strong>, generando un efecto inhibitorio en la labor periodística. Si bien se reconoce la importancia de proteger a grupos vulnerables y la integridad electoral, el abuso de estas herramientas se convierte en una restricción ilegítima a la libertad de expresión, especialmente para los discursos sobre asuntos de interés público y funcionarios.</p>
<p>La elección judicial y la posibilidad de que lleguen jueces y magistrados que simpatizan con el partido oficial sólo genera más preocupación porque anticipa que este tipo de recursos se usarán más seguido para acallar la crítica y al verdadero periodismo.</p>
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