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El G20 y nuestros pendientes para el bienestar

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El grupo de las 20 economías más poderosas del planeta se ha pronunciado por conquistar una agenda de futuro, donde la prosperidad global sea alcanzada a partir de una agenda de crecimiento corresponsable, balanceada, sustentable e inclusiva. 

La declaración de los líderes del G20, emitida en Hamburgo es singular en la historia de la organización porque la mayoría de sus contenidos sustantivos representa un sentido contrario a las rutas de políticas impulsadas por EU, gobernada bajo la administración Trump. Además, la declaratoria retoma los compromisos establecidos en los marcos de la Agenda 2030 y del Acuerdo de París. Es de esperarse una revalorización de la ONU —la cual no se encuentra entre las simpatías de la Casa Blanca— como instancia de concertación multilateral en un mundo que hace unos meses parecía ir por la ruta de la imposición.

Frente a los intereses de EU de abandonar todo tratado comercial, cuyos términos o renegociación no vaya en el sentido de su visión, el G20 ha expresado su convicción de mantener sus economías con mercados abiertos, estimulados por marcos regulatorios favorables a la inversión, además de emprender la lucha contra políticas proteccionistas, disciplinando la voluntad de las partes a los instrumentos de defensa comercial. A diferencia del planteamiento Trump, el G20 reconoce la distribución inequitativa de los beneficios del libre comercio, por lo que se muestra favorable a la cooperación para mitigar los costos de adaptación y fomentar un crecimiento más sostenido.

En materia de salud, las 20 economías se pronuncian en la declaración conjunta a favor del seguro universal de cobertura médica, tema de interés público en el que Trump ha expresado su oposición a respaldar logros políticos en su propio país, como el alcanzado con el Obamacare. Apenas concluidas las discusiones en Alemania sobre la importancia de que las poblaciones cuenten con acceso garantizado a servicios médicos, Trump se embarcará en un intento por revocar el programa de cobertura universal. La falta de consensos al interior del Partido Republicano —a partir de las implicaciones políticas que conllevaría derogar o reformar la ley de salud de Obama—, no sólo muestra el valor de esta política en el bienestar de los segmentos sociales cuyo ingreso les impide en muchas ocasiones acceder a un médico y tratamiento, sino podría representar una nueva derrota al cumplimiento de las promesas de Trump, la cual va en sentido contrario a las mejores prácticas detectadas por las economías más avanzadas del planeta.

En materia ambiental, en contraste con la decisión de  EU, los líderes del G20 no pudieron ser más claros: los acuerdos alcanzados en el Acuerdo de París son irreversibles. E incluso, subrayan la responsabilidad de los países desarrollados de proveer los recursos técnicos y financieros, para la instrumentación de acciones de adaptación y mitigación en las naciones de ingreso medio y bajo, de forma que los compromisos se alcancen conforme a lo firmado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, realizada en Francia en 2015, a pesar de que EU no estará en esa ruta de corresponsabilidad.

Asimismo, la ONU obtiene un papel preponderante con la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la cual integra 17 objetivos fundamentales con el propósito de asegurar la prosperidad a nivel mundial, poniendo fin a la pobreza y reduciendo la desigualdad en las naciones. Esto representa un cambio de paradigma porque, de alcanzarse en los términos planteados, el ánimo de responsabilidad compartida traerá también una mejor gobernanza global y una mejor seguridad con el fortalecimiento del tejido social. Interesante es que en este renglón, los líderes del G20 trabajen en la construcción de un plan de acción que garantice su viabilidad. Con la declaratoria conjunta, las economías más importantes han planteado definiciones frente a la política estadunidense. En el terreno doméstico, a los mexicanos nos corresponde construir los consensos nacionales para estimular nuestro mercado interno, favorecer la inversión externa y asegurar nuestro bienestar ante las amenazas reiteradas de Trump.

POR OTRO LADO: un abrazo fuerte y solidario a doña Mercedes Gómez del Campo, así como a Juan Ignacio, Margarita, Diego, Mónica, Rafael, Mercedes y Pablo Zavala.