Diez millones
Termometros-refrigeracion-avaly-01

El Factor O’Reilley

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Un regalo del cielo para los demócratas. Oportunidad para sus competidores. Venganza para quienes odian Ley y Orden. Un chupón para los millenials liberales. ¡Ah, y bendición para los despachos de litigantes! Bill O’Reilley, luz y guía para los conservadores, salió de Fox News.

En contraste, desconcertados y molestos cuatro millones que lo veían a diario en EU. En México yo, y muy pocos más. Todos contábamos con su “memorandum” político en El Factor O’Reilley, que permitió anticipar el triunfo de Trump, por ejemplo. 

Llevó a la cadena Fox a la cumbre noticiosa. Es un sabio profesor de historia y escritor que con su lema de la “zona sin rollo” destroza a los políticos banales. Sus libros “Asesinando a…” Jesucristo, Lincoln, Kennedy, Reagan, etc. han estado entre los más vendidos, al igual que  “Legends & Lies” sobre los héroes de la independencia. 

O’Reilley hizo honor al nombre de su programa en 2015-2016. Ha empleado su talento en favor de la democracia y en contra de los abortos. Una espada contra el auto-engaño, y las promesas de lonche gratis. Sin duda un factor importante en el triunfo de Donald Trump, a quien entre 2003 a 2016 entrevistó en veinte ocasiones. Ambos celebridades neoyorkinas y amigos; estereotipados como “abusadores de mujeres”. 

Figuras televisivas menores como Anderson Cooper y Don Lemon de CNN están exuberantes. Caso típico de personajes que no pueden ocultar su envidia. Quizá no solo porque los cuadrupilca en televidentes, sino porque los anula con su metro noventa y cinco de estatura. 

Los conductores de CNN, sus invitados y sus preguntas orquestadas para tratar de borrar del mapa para siempre al gigante. “¿Como pudo pasar tanto tiempo?” preguntan cínicamente. A la pira de leña verde en CNN se arrejuntan la NBC, ABC, MSNBC, CBS, y otras cadenas.

A O’Reilley, sus jefes cobardemente le vaciaron su escritorio durante sus vacaciones; y dejaron “The Factor” sin apellido. Al parecer, los señores Murdoch están negociando un trato de miles de millones de dólares. Las sospechas de discriminación pondrían en peligro el negocio.

Cómo negar que  O’Reilly y FoxNews acordaron juntos pagar 13 millones de dólares en una estrategia defensiva. Lo malo es que el New York Times reveló el trato e insinuó que esa cifra no la paga más que un culpable. Así, sin pruebas, sin juicio, sin sentencia, los politizados rivales lograron condenarlo como un agresor de mujeres.

Investigué cuatro casos. Miss KP: “O’Reilley nos dijo en una ocasión que se confundió de nombre por tanta güera”. Y luego “nos dió las gracias por ser güeras”. Esa fue la gran ofensa. Tiempo después Miss KP trabajó años sin incidente. Ya caído él, recula y lo descobija. Los CNN’s: “¡Si qué horror, trabajar en un ambiente así!”.

Otra opinadora invitada se ofendió cuando O’Reilley le rebatió: “tu argumento es histérico”. “Histeria es una palabra de origen sexista” dijo ella. De no creerse. Afortunadamente otra ex-colaboradora cercana declaró: Yo nunca di motivo, yo muy seria. Evité ponerme en situaciones comprometedoras. Nunca un problema con el Sr. O’Reilley. Jamás.

Nutriseg-control-temperatura-compostas

Pero no WW. Ella es una despanpanante rubia —madurona. Su “tragedia”: tras aceptar una “cena de trabajo” con Bill, ella le rechazó una propuesta de “ir a su hotel”. Su queja: que él ya no volvió a invitarla. Gracias a esta “muy valiente acusación” ahora en CNN la apodan la “matadora de dragones” por derrocarlo. 

El dragón no ha muerto. Con decenas millones de dólares de su contrato a Bill le sobra para un canal de Noticias por internet. Necesitan a alguien así que les recuerde sus virtudes como pueblo y fustigue a los demagogos en su “zona libre de rollo”. 

Lissy B., una litigante que representó varios casos “de gratis” está rebosante; será la heroína de los despachotes que facturarán millones. ¿Alguien tiene pecados? Si son como los ya mencionados, para los “mexicanos y mexicanas” no son motivo de litigio sino de risa, francamente.