Diez millones

Para la cena

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La cena de Navidad es la ocasión para repasar en familia los propósitos personales de año nuevo. Arriesgando ser considerado un grinch, tipo “El Bronco” que arruina la inocencia, propondré los temas claves para el 2017.

Viendo lo que sucede en Europa, donde los sirios se cruzan a pie a Turquía y de allí a Alemania, con pérdida de tranquilidad y riesgos terroristas, el tema número uno tiene que ser el muro de Trump, ícono de todo lo bueno y malo por venir. 

Un muro electrónico NO evita el escenario catastrófico. La salida de millones de mexicanos hambrientos, derrotados por la imparable corrupción. Seguidos —gracias a una frontera porosa del sur— por hondureños, ticos, etc.

Segundo tema casi empatado: la corrupción mexicana. Producción masiva de gobiernos malandros; mientras que nuestras esperanzas regias —de que “El Bronco” tuviera palabra, quisiera cumplirla y supiera cómo— se han desvanecido. Ahora estamos ya discutiendo desobediencia civil o qué sigue.

Tercero: en 2017 arranca la grilla del 2018. Me espanta la casual inocencia con la que cancela opciones desde el arranque: mucha gente acepta a “El Peje” o la señora Zavala como posibles candidatos a la presidencia. Uno, reedición mexicana de la Venezuela inmadura, cantadita. Dos: ¿Calderón con falda? ¿Una Merkel mexicana? Prefiero se me atore el guajolote.

Estados Unidos trató durante décadas de vendernos la competencia capitalista como la mejor solución para una economía productiva. Sin embargo, la clase política siguió apostando a la educación socialista. La admiración por Fidel y Che en nuestras universidades públicas son evidencias de nuestra discapacidad cultural. Resultado: vendemos a KIA excelente mano de obra barata y nos aterra la renegociación del TLC.

¿Qué efecto tendrá el “Art of the Deal” en México? El billonario presidente electo ha suavizado las posturas con las que ganó; y deseo y espero que los otros billonarios nombrados para puestos claves sepan encauzar a su jefe hacia un capitalismo más humano. Solo la satisfacción del quehacer productivo diario aleja al hombre de la desesperanza y la tentación de las drogas.

Reboto de nuevo hacia México. Celebro que se haya autorizado la mariguana para uso medicinal. Dudo se pueda instrumentar correctamente. Aún si desaparecieran todas las drogas malignas como por arte de magia, nuestra imperturbada delincuencia seguiría recurriendo a la fórmula ganadora: Corrompe gobernadores, alcaldes y policías y crea tu propia “maquiladora” (nótese énfasis) de secuestros, robos y extorsiones. 

Nuestro Ejército se queja con razón, pero tiene sus lunares propios. Ellos vigilan el tríangulo dorado con punta en Iguala de donde salió la matanza de Ayotzinapa. Ellos vigilan la extracción de mineral de las minas en el norte del país de donde salen toneladas de oro y plata de contrabando a cambio de 1.8% de lo registrado para México. Lo mismo sucede en el Golfo: ellos vigilan las plataformas de donde salen tanqueros con petróleo de contrabando hacia el Caribe.

Peña cenará tranquilo. En los partidos gozarán de sus canastas sultanas. En teoría el gobierno ayuda; en la práctica, es el cáncer que ha justificado construir un muro. La pregunta con el rompope: ¿Tú qué harás diferente?

Rompamos la inercia de buscar un penco salvador en una caballada flaca. Busquemos a diez o veinte líderes sociales que puedan unirnos para bien. Haz tu lista de veinte o treinta y publícala en las redes sociales. Ya saldrán los que pasen la prueba de la credibilidad. Si no lo hacemos nosotros nos podrían imponer a un indeseable desde afuera. Todo se compra y todo se vende, ¿supiste lo de Pemex?

México podría convertirse en un gran San Pablito. Necesitamos quitar a quienes nos engañan sistemáticamente y nos cobran por atracarnos. El tiempo apremia. Debemos crear otro México, ya. Podríamos demostrar que el muro de Trump es innecesario. Feliz Navidad.