Diez millones
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Ciudad Santuario

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Ante la ofensiva de la administración de Estados Unidos a los inmigrantes radicados en aquel país, las estrategias de protección a los connacionales es una prioritaria necesidad en la agenda de nuestro gobierno.

Desafortunadamente, somos testigos de que desde el gobierno federal sólo hay timoratos anuncios en presunta defensa de los mexicanos en el país vecino, en donde hoy son objeto de ataques xenófobos, pues están a expensas de un insensato gobierno que busca utilizarlos como carne de cañón para justificar un ideático lema de campaña.

Se estima que al día de hoy hay cerca de 5.8 millones de mexicanos indocumentados en el país del norte. Que, sumados a los inmigrantes de otras nacionalidades, representan al menos ocho por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para Estados Unidos.

Es decir, pese a que pretenden generalizar, la realidad es que los bienes y productos que hoy en día genera esta gente trabajadora  tiene un valor aproximado de 600 mil millones de dólares. Tan sólo los mexicanos envían hoy en día 24 mil millones de dólares en remesas al año.

No se trata sólo de cifras frías en una tabla presentada al mandatario en el Salón Oval de la Casa Blanca. Se trata de un sector económico productivo que, de no existir, hoy pondría de cabeza a Estados Unidos.

No obstante lo anterior, hay un latente riesgo de que sean repatriados cerca de tres millones de indocumentados mexicanos. Mismos que hoy llegarían a nuestro país en situación de vulnerabilidad pues, desde este lado del río, no hay una estrategia de soporte y apoyo que les garantice un regreso sin riesgos.

Dicho lo anterior, destacan aquellas iniciativas gubernamentales que francamente buscan hoy anticipar una situación de deportación masiva con estrategias sólidas, pero que se encuentran en desarticulación, pues no existe soporte adicional entre gobierno local y federal.

En este contexto destaca la iniciativa “Ciudad como Santuario”. Formulada desde el gobierno de la Ciudad de México, la capital del país se declara como un espacio para que los connacionales regresen a México de manera segura, temporal o definitiva.

Se les ofrece refugio y atención, en concordancia con la legislación vigente en materia de protección a los inmigrantes. Contarán con albergues, atención en salud, alimentación, asesoría legal y, sobre todo, seguridad en su país.

Lo anterior en coherencia con la reforma constitucional que impulsó la senadora Gabriela Cuevas, en materia de asilo y condición de refugiados para brindar seguridad y protección.

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Sin embargo, las buenas intenciones se mantienen aisladas. La iniciativa del gobierno local podría resultar sumamente insuficiente si el gobierno local no logra dinamizar su economía para recibir a esta gente acostumbrada a trabajar y progresar por sus méritos y, por supuesto, sin el apoyo del gobierno federal. Como siempre, pávidos y lentos, han sido incapaces de garantizar el mismo soporte y apoyo que nuestros connacionales tanto necesitarán.

Al tiempo se verán los resultados. Por lo pronto, encuentren refugio y santuario en la Ciudad de México. Pero es importante tener claro que por decreto no estaremos de la noche a la mañana con las condiciones necesarias fundamentalmente de oportunidades y empleo. Por lo pronto, el mensaje está dado, Acción Nacional ha sido enfático en advertir que nuestros paisanos no están solos y que tienen un lugar en nuestra ciudad.

                Twitter: @FDoringCasar