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Delfina Gómez y la rebelión ciudadana

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La campaña de Delfina Gómez, de Morena, es la más exitosa que una candidata o candidato de oposición al PRI haya realizado en el Estado de México. Nunca antes, a tres semanas de la elección, un representante de la izquierda había encabezado o aparecido en un empate técnico en las encuestas por la gubernatura. El Estado de México es la entidad federal más importante y significativa para el PRI. Emilio Chuayffet, Arturo Montiel, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila, por mencionar a los que han sido electos en las últimas cuatro elecciones, siempre aparecieron en las encuestas con una ventaja considerable entre sus competidores, lo cual se concretó el día de la elección.

El hecho de que en los estudios de opinión publicados y los no publicados Delfina Gómez encabece las intenciones del voto o aparezca empatada con Alfredo del Mazo prendió las luces de alarma en el gobierno federal y en el gobierno estatal, porque saben que la candidata de Morena ganará el próximo 4 de junio. Todo lo que han intentado contra Delfina ha fracasado. Primero, quisieron que la elección se definiera entre tres fuerzas, con una Josefina Vázquez Mota que evitara la polarización del PRI con Morena, pero la campaña panista no funcionó, por el contrario, la ex candidata presidencial se desplomó.

Después quisieron desprestigiarla por medio de la guerra sucia, acusándola de desvío de recursos y de malos manejos durante su presidencia municipal en Texcoco, pero las injurias no disminuyeron su percepción favorable. Ahora, por todos los medios tratan de inflar la candidatura de Juan Zepeda, con la intención de restarle votos a Morena y tristemente el PRD está al servicio de los intereses del PRI.

Es verdad que la candidatura de Juan Zepeda es una bocanada de oxígeno para el PRD. Sin embargo, el actual abanderado perredista está muy lejos de ser la revelación del actual proceso mexiquense. A pesar de su crecimiento, Juan Zepeda puede ser el perredista menos votado de las últimas elecciones. En 1999, Higinio Martínez obtuvo 21.99 por ciento, como abanderado de la Coalición Por el Bien de Todos (PRD-PT). En 2005, Yeidckol Polevnsky, del PRD-PT, tuvo 24.25% de la votación, y en 2011, Alejandro Encinas, del PRD-PT-Convergencia, 20.96%. Esto significa que Juan Zepeda todavía está lejos de los porcentajes obtenidos por los anteriores candidatos perredistas.

Pese a todos los intentos por desacreditar a Delfina Gómez, su triunfo será resultado de una variable fundamental: la rebelión ciudadana que se expresará masivamente a su favor el 4 de junio. Esta rebelión no la podrán detener ni el gobierno federal con sus programas sociales ni el gobierno local con su compra de votos ni la guerra sucia ni el crecimiento artificial de otros candidatos.

Lo más importante en el tiempo que falta de campaña y hasta que la ley lo permita será hablarle a las militancias y pedirles su apoyo. Por cierto, Andrés Manuel López Obrador en algunas de sus entrevistas de días recientes le habló, precisamente, a esas militancias, no a las direcciones de los partidos, esas ya están podridas.

Se trata de ganar el voto de militantes de todos los partidos políticos, de todos aquellos que deseen ser protagonistas del cambio en el Estado de México.

 

@MBarbosaMX