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¿Y si no voto?

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Todos coincidimos en que el PRI pretendió empezar revolucionario y se transformó en ROBOlucionario,  a mis 44 años mi memoria política solo recuerda los gobiernos priistas con devaluaciones sexenales, robo, impunidad, censura y 2 clases sociales: los ricos (políticos, empresarios y farándula) y los pobres (todos los demás mexicanos).

La llegada de Acción Nacional al poder fue la muestra del hartazgo social que los mexicanos habíamos vivido por mucho tiempo, y hay que reconocer que durante los 12 años de gobierno panista los avances en materia de seguridad, educación, salud y economía fueron los más importantes en la historia del país, gobernaron con criterios técnicos medibles y eficientes, sin ceder a la tentación de caer en políticas populistas.

También es cierto que los 2 presidentes panistas dejaron muchos pendientes con los mexicanos, faltó tiempo para consolidar los avances, pero una realidad innegable es que los dos gobiernos del PAN son los mejor calificados por la sociedad mexicana en toda la historia del país.

Por primera vez la sociedad conoció un nuevo modo de vida, 12 años sin sobresaltos financieros, crecimiento moderado, pero crecimiento, se amplió la base poblacional con acceso a créditos tanto financieros como hipotecarios o empresariales, que detonaron la proliferación de micro y pequeñas empresas haciendo que la economía creciera y estuviera en constante movimiento, se logró la cobertura universal en salud.

No podemos negar que los gobiernos panistas, cometieron errores.  Sabemos que no supieron lograr una conexión entre el gobierno y sus gobernados y que no cumplieron con algunas cosas de lo prometido en campaña.

Tampoco podemos negar que no pudieron desmantelar el profundo entramado priísta de corrupción institucional que heredaron de 70 años de los gobiernos del PRI que los antecedieron y que contaminó a algunos fucionarios.

No podemos negar que un gran porcentaje del electorado consideró que no fue suficiente el resultado alcanzado por los gobiernos panistas.

Hoy, ya hace más de 2 años, regresó el PRI, tras una larga campaña de 12 años de críticas, abucheos, bloqueos a las iniciativas de Fox y Calderón, ahora es gobierno y como era de esperar, la imagen del gobierno y gobernantes del PRI se ha derrumbado estrepitosamente, la población se encuentra de nuevo angustiada por el rotundo fracaso en la seguridad, educación, economía y la incertidumbre del futuro.

Hoy el escenario político es desalentador, está por iniciar un nuevo proceso electoral en donde los partidos, todos, están enfrentando todo tipo de escándalos y acusaciones,  unos de corrupción, otros partidos de asociaciones claras con el crimen organizado, otros por ser partidos comparsa y otros porque sus procesos internos han adquirido mañas contagiadas o imitadas de la vieja escuela del actual partido gobernante, léase PRI.

En resumen tenemos:

Un PRI tan debilitado por los estrepitosos escándalos de corrupción y por su incompetencia que vuelven a echar mano de actrices, deportistas y dinosaurios reciclados.

Un PAN inmerso en una profunda crisis de identidad en donde las pugnas grupales están a la orden del día.

Y una izquierda que después de pasar a ser la segunda fuerza política del país hoy se encuentra dividida, más que nunca.

Y los ciudadanos enfrentan en este escenario confuso un dilema:

¿Por quién votó?

Por un PRI que nunca cambió y nos sigue hundiendo.

Por una izquierda fragmentada: PRD, MOVIMIENTO CIUDADANO, PT, MORENA, etc... y que "casualmente" cuando se han convertido en la segunda fuerza política y tienen por fin una oportunidad más factible de triunfo, un ex priista mesiánico los divide y divide el voto (creando un nuevo partido) y los "quema" como nunca antes, ahora esos que inventaron el mote de "genocida" a Calderón son responsables directos de la desaparición, tortura y probable muerte de 43 jóvenes normalistas.

Por los partidos rémoras que hacen alianza con las principales fuerzas políticas para no perder su registro y seguir viviendo del erario, partidos faltos de identidad, ideología y valores, por su unión con el mejor postor: VERDE ECOLOGISTA, NUEVA ALIANZA, PSD, PARTIDO HUMANISTA y etc...

Por un PAN en el que al interior algunos de sus miembros tratan de emular en forma burda las estrategias y tropelías del partido más corrupto del país, el PRI. Un PAN en el que la actual dirigencia relega a la gente valiosa que tiene y le da cabida a personajes oscuros emergidos de la misma cloaca que quisieron tapar al llegar al poder, solo porque consideran que es la mejor forma de ganar escaños y tener acceso al poder y a los altos presupuestos a costillas del erario, un PAN en donde los humanistas y los buscadores del bien común ya no lideran en dicho partido y están en peligro de extinción.

¿Y si no voto?

Nada más de pensar que México es uno de los países que más recursos otorga a los partidos políticos, al Instituto regulador y que cada voto nos cuesta alrededor de $18.00 dólares y tenemos como resultado un servicio electoral y transparencia que no es del primer mundo y está lleno de carencias, me dan ganas de acabar con la política.

Consideró que votar es importante para evitar la imposición, o que otros decidan por ti, pero se necesita, una estrategia que le de poder a nuestro voto, desde mi punto de vista esa estrategia es poder "EXIGIRLE" al partido y al político, al que le otorgaste tu voto de confianza, que cumpla con lo que propuso y prometió cuando te convenció de favorecerlo y además su comportamiento sea, a lo largo de su gestión, INTACHABLE.

Sucede que, como están las cosas actualmente, el político y los partidos adquieren con nuestro voto una especie de "franquicia" o "permiso" que les permite prácticamente hacer cualquier cosa, incluido delinquir, y el ciudadano después de emitir el voto y empoderar al político ya no puede hacer nada para obligarlos a cumplir con sus promesas, o lo que es peor aún, no podemos hacer nada para hacerlos pagar por los delitos que llegan a cometer.

Somos una sociedad bastante estúpida, o los políticos nos tratan como tal.

¿Por qué ver los errores del partido contrario y no los del de nuestra simpatía? Parece que a falta de herramientas que le den poder al voto, poder al ciudadano para exigir que se cumpla con lo que el político prometió y para lo que se contrató, solo nos queda el autoengaño, trasladar la culpa, recriminar a los contrarios y fingir no darnos cuenta que nada podemos hacer contra quienes traicionan nuestra confianza.

Para poder actuar con congruencia y poder exigir que se cumpla con lo prometido y evidenciar y castigar los actos de corrupción de los políticos a los que les dimos nuestro voto, los ciudadanos debemos tener herramientas que nos den poder jurídico para remover a quienes traicionan nuestra confianza, para remover a quienes solo buscan llegar al dinero fácil, a quienes llegan a dormir a su curul, a quienes a lo largo de su gestión no demuestran su capacidad legislativa o técnica.

Cuando los ciudadanos logremos tener confianza en nuestros políticos y poder para exigir, se acabará la polarización social y eso nos llevaría a tener el verdadero gobierno que merecemos, un gobierno en donde la ciudadanía tiene confianza y el poder para sancionar.