Diez millones

Frente a la degradación una Alianza Moral

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Nos unimos ciudadanos porque estamos convencidos de que en estas elecciones lo que está en juego es reivindicar la ética política.

Con un auditorio lleno, en una convergencia nunca vista en Chihuahua y tal vez en México, en lo que respecta a ideologías o signos partidistas, se anunció la Alianza Ciudadana por Chihuahua, misma que se une al PAN en la contienda por la gubernatura.

Difícil es negar la satisfacción que este evento en lo personal me produce y obliga. Los compromisos adquiridos ahí con amplios sectores de la sociedad chihuahuense, me obligan a un gobierno plural e incluyente, en el que cabemos todos, hasta los priistas, que los hay decentes.

Uno de los grandes pensadores del Humanismo Político, Efraín González Luna, corresponsable con Gómez Morin de la obra fundacional del PAN, dijo que hay una mecánica de la opción y una moral de la opción.

Mecánicamente el hombre opta o decide simplemente dando libertad de movimiento a sus inclinaciones y, empleando el término en un sentido no deprimente, a sus instintos, a sus pasiones; y hay una moral de la opción que consiste en escoger el camino obligatorio aun cuando sea cuesta arriba, aun cuando contradiga las inclinaciones personales, aun cuando para escogerlo haya que sacrificar tendencias naturales y haya que ahogar gritos irrefrenables del propio deseo.

La alianza cuya integración se anuncia en Ciudad Juárez, mi matria, como diría el gran historiador don Luis González y González y a la que guardo un gran amor y saciare su sed de justicia. Juárez pues, es donde emerge --más allá de colores, de partidos, de posiciones ideológicas o religiosas-- esta Alianza moral. Es que frente a la tragedia que vive Chihuahua a manos de una tiranía corrupta y cínica; y en medio de la brutal regresión autoritaria que vive México, los opositores demócratas, estemos en trincheras y posiciones distintas e incluso antagónicas, no tenemos otra opción que unir nuestras manos, juntar nuestras voces, doblar por un momento nuestras propias banderas para izar una sola en favor de Chihuahua y ondear por la libertad, la democracia, la paz y la justicia.

En esta alianza estamos los que obligadamente hemos optado moralmente. No lo hemos hecho para repartirnos nada, ni por ansias o pasiones ilegítimas, o simple deseo de victoria electoral.  Nosotros hemos optado conforme a la ley moral de la opción como seres racionales y libres y por lo mismo como seres capaces de colocar el bien superior de Chihuahua por encima de nuestras aspiraciones personales y de nuestra sensibilidad.

Nos unimos ciudadanos de diferentes ideologías porque estamos convencidos de que en estas elecciones lo que está en juego, no es sólo una contienda entre partidos políticos, sino reivindicar la ética política y el bien público, ante la degradación moral del ámbito de lo público, en lo general, y de la reprobable actuación del gobernador de Chihuahua en lo particular, ese vulgar ladrón que ha llevado a su partido y a su candidato a niveles insospechados de  cinismo político y guerra sucia.

Una guerra sucia que trató de enlodar la fiesta de la esperanza, la inclusión, la pluralidad y la democracia del domingo diez, sembrando con impudicia, una lona con un tema que no está en la agenda conjunta del PAN y la Alianza Ciudadana por Chihuahua, y que en base en oscuros manejos de dineros con algunos medios de comunicación, trataron de borrar la luz que irradiaba la gran convergencia democrática del anuncio de la Alianza.

Por eso en nuestra alianza buscamos:

  • Dignificar la política como la actividad noble y legítima del ser humano que se organiza como pueblo por el Bien Común y no como el ansia desmedida de conseguir el poder por el poder a costa de lo que sea para beneficiarse de él.
  • Darle un fuerte impulso al sistema democrático que considera al pueblo como el titular de la soberanía haciendo que la administración pública a cualquier nivel tenga como finalidad servir a los ciudadanos y, no  usar el poder político para enriquecimiento personal y de grupo, como está sucediendo en la actualidad.  Devolverle los partidos políticos al pueblo, para asegurar que sean democráticos, representativos e instrumentos indispensables en el régimen democrático.
  • Combatir en todas las formas posibles el cáncer  de la corrupción que ha llevado a funcionarios públicos al extremo de aliarse con el crimen organizado, llegando a tener un Estado delincuencial y cínico, sumiendo a cientos de familias en el dolor por la pérdida violenta de un ser querido y por las innumerables desapariciones forzadas.
  • Acabar con la impunidad que propicia tanto la delincuencia “callejera” (en la que incluimos la organizada), así como la delincuencia de “cuello blanco” o “crimen corporativo” que va desde los desvíos del erario público hasta facilitar todo tipo de ganancias a privados sin importar que se perjudique el bienestar público y la salud de nuestro pueblo.
  • Liberar a los diversos medios de comunicación de todo control político y financiero para que la sociedad ejerza su derecho a una información veraz, oportuna, libre y responsable sin manipulaciones de ninguna índole.

Los requerimientos éticos que la Alianza le impone a mi candidatura, representan un enorme compromiso, mismo que acepto con responsabilidad, pues serán estos el legado esencial de mi gobierno.

Por consiguiente, sirva este artículo para responder y sumarme al llamado de la Alianza, a lo que juntos convocamos:

  • A Acción Nacional, partido en el que milito, para que su brega perdure está obligado a tomar conciencia y asumir con mucha responsabilidad y apertura el papel  histórico que le toca realizar en esta coyuntura electoral, como un oportuno vehículo de la sociedad civil, para que con ésta pueda impulsar los grandes valores cívicos, políticos, sociales y morales que engrandecen a nuestra sociedad chihuahuense y propicien una sana convivencia y amistad social.
  • A las organizaciones de la sociedad, a los organismos intermedios y a la sociedad en general a unirse a esta Alianza Moral y Ciudadana para impulsar mi candidatura, para que juntos hagamos un gobierno ciudadano, plural e incluyente y con los valores de una democracia participativa.
  • A los militantes verdaderamente demócratas de todos los partidos, estén donde estén, militen con quien militen para que, dejando intereses particulares de partido o de cualquier otra índole, se sumen a este sentir de muchos ciudadanos y ciudadanas, pues estamos seguros que comparten los mismos ideales que hemos planteado. Combatamos lo que verdaderamente nos hace daño y termina por beneficiar a los mismos corruptos de siempre: la división y el voto disperso. Doblemos pues, nuestras propias banderas, y unámonos en lo que hoy nos duele. Asumamos la bandera de la democracia, de la libertad y de la paz.

Hoy estamos ante una oportunidad invaluable, hoy se vuelven a juntar los caminos, como alguna vez lo deseó Manuel Gómez Morin de los demócratas de México, en la pública, efusiva comunión en aquello que nos es común y parejamente nos incita y nos obliga,  apartando lo que nos separa, apretando lo que nos une,  disputando lo disputable sin dejar de pelear allá afuera reunidos por lo indiscutible, juntos como hombres y mujeres libres, no como querubines, en el campo despejado y claro de una convicción idéntica sin verdades a medias ni ocultos propósitos. Así es cómo podremos cumplir el deber moral de nuestra Alianza.

Esta unión de voluntades es un compromiso con las mejores causas sociales de Chihuahua, no es un asunto electoral y de coyuntura, estamos comprometiéndonos con las mujeres: habrá paridad en de género en la integración del equipo de gobierno; habrá políticas públicas para prevenir la muerte materna, el embarazo de adolescentes, la violencia contra las mujeres. Nos comprometemos a fomentar la paternidad responsable.

La Alianza nos compromete y con gusto, a actuar con respeto a los derechos humanos; impulso a las actividades culturales, como la mejor manera de sanar el tejido social; mayor atención a los grupos vulnerables y a la creciente desigualdad; una mejor educación y en este rubro especial atención a las zonas rurales, por supuesto un gobierno honesto y transparente.

Estamos comprometidos a acabar con la simulación en el sector salud, que ha sido fuente de oscuros negocios, en el nuevo amanecer que nos espera, los hospitales y medicamentos dejarán de ser negocios del grupo gobernante y se trabajará para que no haya un chihuahuense sin servicios de salud, como tristemente hoy sucede.

Esta Alianza, también es con los campesinos, rescataremos el agro del abandono y desdén; con los obreros ya que estamos comprometidos a lograr mejores salarios.