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Redes sociales y La quimera de la encuestas

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Sonó mi teléfono temprano y después de una muy corta presentación de quien llamaba, me dijo que su jefe requería urgentemente de mis expertos servicios. Desconcertado pregunté que entendían por "expertos servicios" y la respuesta fue la siguiente:

      El Sr. X requiere ganar una encuesta que fue publicada en Twitter y ahí es donde entras tú, sabemos que eres muy bueno con eso de las computadoras y queremos que la encuesta termine  dando como ganador a X.

       Decliné la oferta, no porque fuera imposible alterar una encuesta de Twitter, al contrario es muy fácil, más adelante explico con pelos y señales cómo es posible lograrlo, la decliné porque el sujeto que me llamó era de un partido jurásico y me extendí argumentando sobre el por qué me negaba rotundamente, primero le dije que era un fraude, que gracias a personas como ellos la clase política estaba tan desprestigiada, que su nefasto estilo de ganar a como dé lugar lo que sea los había llevado a corromper todo lo que está a su alcance y bla, bla, bla, bla.

     Tengo que decir que el sujeto que hizo la llamada aceptó sin chistar toda la escatológica reprimenda.

      Unos días después se puso en contacto conmigo otra persona, pero esta vez de un partido diferente al primero y la petición era algo similar, "hay una encuesta en un sitio web que queremos ganar".

     Y para colmo, días después me llamó un azul pidiendo que ganara una encuesta donde se competía contra otro personaje.

      Los políticos de hoy en día entienden muy mal que es lo que son las redes sociales.

     Tienen muy metido en la mollera que las redes sociales son la nueva trinchera en donde hay que ganar para poder triunfar en el puesto que tanto ansían.

      Subestiman el trabajo que deberían hacer y sobreestiman la creencia de que ganar las encuestas es ganar la elección, pero ¿qué creen? No es así.

      El ciudadano, a pesar de lo que creen los políticos, no es estúpido y puede diferenciar muy bien entre quién es el malo, el menos malo y el mejor, conforme a lo que cada uno cree.

      El ciudadano percibe perfectamente cuando las encuestas son manipuladas y cuando se le trata de engañar.

       Ahora los políticos creen que para ser político se deben desarrollar nuevas habilidades, como el proyectar una imagen que suavice sus defectos y realce sus "virtudes", creen que para ser un político exitoso se debe tener una navaja mágica como la de McGiver pero repleta de trucos sucios.

       Muchos repiten que la política es una guerra de percepciones, y es cierto, pero ahora los políticos que se quieren sentir modernos y juveniles creen que la percepción es algo que se fabrica con unas fotos con photoshop y encuestas falsificadas.

        Ahora los políticos consideran vital ganar en las redes a como dé lugar y jugar sucio en la vida real; han llevado esta idea a niveles tan absurdos que terminan idealizando y confundiendo lo que es una red social y la forma en que funcionan.

      ¿Se puede alterar el resultado de las encuestas de Twitter y las páginas web? La respuesta es Sí, si se puede y es mucho más simple de lo que usted puede imaginar.

      Y aquí develamos el misterio de las encuestas de Twitter y como se falsifican.

       Todo mundo sabe que en una encuesta de Twitter solo se puede votar una sola vez, es un voto por cuenta, y para eso el mismo sistema de la red social impide que una sola cuenta pueda hacerlo mas de una ocasión, por lo tanto para modificar una encuesta se necesitan tener el control sobre un número suficientemente grande de cuentas de Twitter.

       Yo he oido a "expertos"  de redes sociales afirmar que para poder hacer la diferencia se requiere tener al menos 3 mil cuentas en cada red social y que solamente compañías muy serias como la que el sujeto representaba, tenían el "Know How" y la infraestructura para poder manejar esa cantidad de cuentas.

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        Y es cierto, manejar tanta cuenta requiere que exista una estructura que le dedique mucho tiempo a que éstaa se mantengan activas y que además todas trabajen al mismo tiempo.

       ¿Pero son los charlatanes que se hacen llamar asesores o gurus los que pueden hacer eso?  No. Los charlatanes son solo eso, unos vivales que tratan de colarse con los crédulos políticos para que les compren sus cristalitos brillantes a precio de oro.

       Puedo decir sin temor a equivocarme que los políticos pagan grandes cantidades de dinero a charlatanes que difícilmente saben encender una computadora.

        Vea usted, existen en la red unas empresas que venden votos a quien los quiera comprar, venden likes, Retwits y todo lo que usted necesite para tratar de dar una imagen falsa.

       Vea usted la siguiente imagen que corresponde a la siguiente liga: https://www.comprar-seguidores.info/

       Exactamente usted puede comprar todo lo que necesite para dar una imagen falsa a sus seguidores en las redes sociales.

       Y usted recurrirá a este tipo de servicios si cree que su persona vale tan poco que tiene que gastar en estos maquillajes de la red.

      ¿Es muy caro? No, no lo es, estas empresas apuestan a que hay mucho mediocre queriendo dar una imagen falsa de si mismos.

      Mire usted comprar 20 mil votos sale en un poco mas de 4 mil pesos

 

      Comprar 100 mil fans en Facebook sale en 14 mil pesos y fracción.

      Estos servicios si funcionan.

      Y aquí es donde se va mucho del dinero de los contribuyentes pues los políticos mediocres le pagan a los charlatanes y gurús cantidades fuera de toda proporción, ejemplo: para los casos que cite al principio de este escrito cada uno de los políticos pagaron entre 50 y 10 mil pesos para ganar sus respectivas encuestas y así los políticos creen que nos engañan y van por la vida presumiendo lo que no son y los charlatanes subcontratan los servicios a estas páginas web y se llenan los bolsillos gracias a la estupidez de los políticos que los contratan.

     Ahora, estimado lector, usted ya sabe cual es la realidad de la percepción que nos tratan de vender.