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Donald 'El Loco' Trump, el idiota nunca antes visto

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En artículos anteriores, hemos venido señalando los evidentes síntomas del trastorno de la personalidad del actual presidente de los Estados Unidos, Donald "El Loco" Trump.

Un sujeto que logró lo que nadie sospechó que pudiera pasar en la vida real, que una persona con severos problemas de la personalidad llegara a la Presidencia de los Estados Unidos de América.

Puede sonar muy descabella la posibilidad de que un idiota llegue a gobernar un país y suena casi como fantasía de que esto pudiera pasarle al país más poderoso del mundo, pero pruebas de que enajenados mentales han podido llegar al poder y hacer historia gracias a sus delirios, las tenemos a lo largo de la historia y aquí una breve lista:

Adolfo Hitler. Alemania. Gobernó de 1933 a 1945. Dueño de una personalidad primitiva, incapaz de experimentar empatía, sedienta de odio. Al término de la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial), durante un ataque de gases tóxicos Hitler quedó temporalmente ciego. En un hospital de campaña fue diagnosticado como "peligrosamente psicótico". Estableció en Alemania un demencial sistema político basado en la supremacía aria, el nacionalsocialismo y el culto a su propia personalidad.

Idi Amin Dada. Uganda. Mandató de 1971 a 1979. Fue diagnosticado como “paranoico” y “megalómano”Gracias a un fulminante y sanguinario golpe de estado contra el presidente Milton Obote llega al poder. Después de ser expulsado de Uganda, las acusaciones de canibalismo fueron confirmadas al encontrar refrigeradores con carne humana. Después muchos de sus funcionarios confesaron que participaban en estos festines. Solía decir: "me gusta la carne humana porque es más blanda y salada y el Corán por religión, en un banquete es lo que más extraño cuando estoy fuera de mi país”. Se calcula que en su régimen más de 500 mil personas fueron cruelmente asesinadas. Creo un grupo de más de 23 mil guardaespaldas porque siempre sospechó que los servicios de inteligencia de muchos países querían eliminarlo.

Charles McArthur Ghankay. Liberia. Mandato de 1997 a 2003. En abril de 2012 los tribunales internacionales de justicia lo encontraron culpable de once cargos, entre ellos, asesinatos, violaciones, esclavismo, mutilaciones y uso de menores como soldados. Fue el primer exjefe de Estado contra el que la justicia internacional ha completado un juicio. ​ Se le condenó a 50 años de cárcel por crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos en su país y en Sierra Leona.

Kim Jong Il, Corea del Norte. Gobernó de 1994 a 2011. Ordenó la construcción de una piscina olímpica subterránea a prueba de misiles. Tenía en un búnker de Pyongiang una cava donde guardaba más de cien mil botellas de vino. Creó un cuerpo especial de jovencitas menores de dieciséis años a las que adiestraban para satisfacerle: las kippumjo o «Joy division», División de la diversión. Las kippumjo eran enviadas a Taiwan o Hong Kong para recibir cursos especiales sobre masaje y nadie, salvo el propio Kim Jong-il, podía tocarlas. Tenía una de las mayores colecciones de películas del mundo con más de 30 mil títulos.

Kim Jong Un. Corea del Norte. Mandato de 2011 a la fecha. Hijo del ejemplar anterior. Mandó ejecutar a su Ministro de Defensa  por quedarse dormido en un desfile. En el 2014 ejecutó al viceministro de Seguridad Público, O Sang-hon, con un lanzallamas. Hyon Song Wol, cantante y ex novia, fue fusilada en público por aparecer actuando en un video porno.

Muamar El Gadafi. Libia. Mandato de 1969 a 2011. Adicto al viagra, prohibió a los Italianos y Suizos entrar en libia y incluso sugirió la disolución de estos países. Formó una Guardia Imperial Femenina formada por vírgenes que posteriormente le acusarían de violación.

Mswati III de Suazilandia. Suazilandia. Reinado de 1986 a la fecha. 14 esposas, 14 palacios y cada uno de ellos cuesta el doble del presupuesto para sanidad de su país. Declaró que Dios le había dicho durante una fuerte tormenta que "Suazilandia es un democracia monárquica y que el rey se casa con las urnas". Ordenó a los habitantes de su país, que donasen vacas para las celebraciones de su cumpleaños.

Nicolae Ceausescu. Rumania. Mandato de 1967 a 1989. Acusado de genocidio, subversión del estado mediante acción armada contra el pueblo, destrucción de la economía y del patrimonio nacional y desfalco. El proclamaba que: "un hombre como yo nace cada 500 años". Su mujer inoculó el virus del sida a niños para buscar una cura de la pandemia.

Jean-Bédel Bokassa. República Centroafricana. Mandato 1966-1976. Confesó al presidente francés Valéry Giscard d'Estaing que en el banquete de coronación había servido carne humana como parte de las viandas.

Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. Guinea Ecuatorial. Mandato 1979 a la fecha. Sólo en una ocasión perdió las elecciones, las cuales declaró nulas y antes de repetirlas llevó a cabo unas ejecuciones como aviso a la población. En la segunda vuelta ganó con el 98.8% de los votos que como dato curioso fueron más votos a favor que habitantes en el país.

Rafael Leonidas Trujillo. República Dominicana, mandato 1930-1961 Tenia más de 20 mil trajes y más de 10 mil corbatas. Se creía un dios, y ordenó que en las iglesias de su país se colocara un cartel que decía "Dios en el cielo Trujillo en la tierra". Proclamo reina a su hija y jefe del ejercito a su hijo de 3 años.

Saparmuarat Niyazov. Turkmenistán, gobernó de 1990 a 2006. Prohibió el ballet, el teatro, el pelo largo, la barba, el bigote, los dientes de oro, el playback, el maquillaje y declaró ilegal el sida.

Estos son sólo algunos de los ejemplares de la historia reciente que han llegado al poder y ya ahí, encumbrados y sin que nadie pueda ponerles freno, muestran su enfermo rostro.

El cine y la literatura no pocas veces ha tratado la historia de estos lunáticos empoderados, algunas veces como sátiras, otras como retratos novelados de una cruda realidad, como denuncia, como ficción basada en hechos reales, etc.

Pero la realidad de nueva cuenta ha superado a la ficción.

¿Quién no puede imaginar al "Loco" Trump en la Oficina Oval danzando y acariciando un globo terráqueo como lo hiciera Adenoid Hynkel, el personaje que satirizaba a Adolfo Hitler, en la película El Gran Dictador de Charles Chaplin?

¿Alguien no puede dejar de pensar en el presidente Baxter Harris, interpretado por Leslie Nielsen de las películas Sacary Movie 3 y 4, cuando se oyen los delirantes discursos de "El Loco" Trump?

Es inevitable no recordar la película Dr. Insólito o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba en donde el general loco Jack D. Ripper (el nombre se pronuncia Jack The Ripper, Jack el Destripador, interpretado por Sterling Hayden) inicia una guerra nuclear contra la Unión Soviética, cuando vemos en televisión las desquiciadas amenazas de "El Loco" Trump prometiendo iniciar guerras en todos los lugares del mundo.

Tampoco es difícil encontrar un punto de similitud entre Idi Amín y "El Loco" Trump pues ambos dentro de su paranoica y megalomaniática visión del mundo creen que hay traidores en todos lados y en todos los niveles.

Ahora que hemos dejado en claro que no es imposible, ni raro, que personajes con severos daños mentales lleguen al poder, usted estimado lector podrá ver con mayor claridad las deficiencias mentales que "El Loco" Trump hace patentes en cada uno de sus delirantes actos.

Anticipamos en un artículo anterior que Trump buscaría reconstruir su deteriorada imagen pública y que lo haría intentando jugar el papel de súper héroe tipo Marvel, y así tenemos que en los 6 meses que lleva como presidente de los Estados Unidos ya ha intentado declarar guerras en tres oportunidades (contra Corea del Norte 2 veces y contra Venezuela 1).

Es cierto que ha intentado sacar adelante la agenda con la cual llegó a la presidencia, pero los continuos fracasos que ha tenido que enfrentar al tratar de implementar sus políticas públicas, aunado a sus arrebatos en las redes sociales, los escándalos como el Rusiagate, junto con las constantes mentiras e inexactitudes en sus declaraciones públicas, le han costado la continuada pérdida de simpatía popular, al grado de que ya es el presidente más impopular de la historia de los Estados Unidos.

También dijimos, en un artículo anterior, que la imagen de "El Loco" Trump comenzaría a ser un factor importante en la disposición y lealtad de su equipo más cercano de trabajo, pues ser parte del equipo de un demente, más que un honor, empieza a interpretarse como un desprestigio político.

El resultado es que siguen apareciendo filtraciones de información clasificada hacia la prensa, filtraciones que han golpeado muy fuerte al presidente.

Otro resultado es que la cacería de brujas, que también anticipamos, al interior de la Casa Blanca y dentro de su gabinete se ha recrudecido y con ello la lealtad hacia la figura presidencial se va minando muy aceleradamente.

¿Qué sigue?

El conflicto con Corea del Norte amplificará las enormes diferencias que hay en el interior de las fuerzas armadas de los Estados Unidos.

El duelo verbal entre Kim Jong Un y "El Loco" Trump terminará, pero la posibilidad de que el conflicto pueda escalar es un asunto real en donde los mandos de las fuerzas armadas de los Estados Unidos tendrán que elegir entre seguir ciegamente las ordenes de un demente como Trump, o tratar de contener y reorientar al presidente o bien desobedecer con todo lo que ello implica

"El Loco" Trump insistirá en provocar a Kim Jong Un, seguirá con la cacería de brujas al interior de la Casa Blanca y su gabinete. Pero lo realmente importante será como manejen las fuerzas armadas del vecino país del norte las locuras de su propio presidente. Ahora la pelota está en el Pentágono.

Pero lo que sigue es el gran conflicto entre "El Loco" Trump y el General John Kelly. El conflicto se dará a partir de las diferencias en la manera de hacer las cosas entre un Trump errático, acostumbrado a, literalmente, hacer lo que se le da la gana y un Kelly que es un Marine disciplinado acostumbrado a elaborar planes y estrategias que tienen que ser seguidas puntual y escrupulosamente.

Dos personalidades muy distintas que evidentemente llevarán a Kelly a una crisis y a Trump a sospechar de la lealtad del marine.

Lo cierto es que la esperanza de que Kelly podría poner una mordaza a la bocota de "El Loco" Trump y darle un poco de organización a la errática administración se vinieron abajo a solo unos días, pues ya se vió que no hay general que controle al "El Loco".

 

@EnriqueDavilaV