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El recuento de los daños: Coahuila

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Los cuestionamientos sobre la legalidad de la elección para gobernador en el Estado de Coahuila, día a día, se van haciendo más abundantes así como las evidencias que respaldan la denuncia que hace TODA la oposición unida sobre el fraude electoral que se está perpetrando en la entidad.

Todos los candidatos que compitieron por la gubernatura de Coahuila, con la obvia excepción de Miguel Riquelme, se unieron sin importar los colores partidarios en protesta del atentado contra la democracia en la entidad.

Es todo un cúmulo de pruebas en donde se evidencian las desesperadas trapacerías del PRI para conservar el poder y tratar de evitar que toda la suciedad con la que se maneja salga a flote.

Para el PRI, el estado de Coahuila es muy problemático pues uno de sus recientes ex gobernadores, Humberto Moreira, debido a las constantes denuncias e investigaciones que se han hecho por su probable relación con el crimen organizado, han hecho prioritario mantener la gubernatura en sus manos para evitar que salga a la luz pública todos los entuertos, fraudes y asociaciones delictuosas que se llevaron a cabo durante las últimas dos administraciones, en las cuales Humberto y su hermano Rubén Moreira han sido gobernadores del estado, el primero además de haber sido Presidente Nacional del PRI, debido a la estrecha cercanía que tuvo con el presidente Enrique Peña Nieto, primero cuando era gobernador del Estado de México y después como candidato a la Presidencia de la República.

Ya es del conocimiento público que con la alternancia, los gobernadores salientes, especialmente los del PRI, tienen como destino inmediato la cárcel, ejemplos hay muchos ya.

Como mencionamos líneas arriba, la desesperación del PRI por conservar el gobierno de Coahuila es mucha y eso los obligó a recurrir a sus tácticas ancestrales del fraude electoral.

  • Robo de urnas
  • rellenado de urnas
  • acarreos para votar
  • intimidación contra el elector por parte de civiles, grupos armados y las fuerzas públicas
  • compra de votos  
  • rebase de los topes de gastos de campaña
  • Desvio de dinero del gobierno de Coahuila para pago de publicidad
  • La intervención el Instituto Electoral de Coahuila a favor del PRI

Como una perla tenemos la declaración del propio Humberto Moreira, quien buscaba obtener el fuero como diputado local por medio del Partido Joven (partido con registro local que fue en alianza parcial con el PRI) y al darse cuenta que su nuevo partido no alcanzó los votos necesarios para obtener el fuero tan necesario para él, explotó diciendo:

"Nos robaron la elección de la manera más burda. Estamos pensando en hacer una gran concentración, pero gran, gran concentración, nunca vista en todo el estado. Lo que te hicieron a ti nos lo hicieron a nosotros en todo el estado, 111 votos en Acuña, cuando hicieron una encuesta, iba en primer lugar, pero de a madre. Y el PRI, cinco mil y feria, cuando iba en tercer lugar. Es lo más burdo que he visto en mi vida, son unos hijos de la chingada. Hagamos una gran concentración, pero organicémonos todos los que fuimos asaltados por el puto tirano del gobernador y su bola de secuaces" (http://www.proceso.com.mx/489731/humberto-moreira-acusa-al-pri-a-hermano-ruben-robar-triunfos-al-partido-joven ).

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Después de esta muy emotiva mentada de madre a su propio hermano y "secuaces", Humberto Moreira bajó el tono y hasta el momento ha minimizado al máximo sus apariciones públicas, es de suponer que el PRI, que funciona como un Big Brother, le llamó la atención y lo disciplinó.

El asunto es que las evidencias del fraude electoral son mayúsculas y contundentes y la posibilidad de que sean anuladas las elecciones es mucho más que probable, es casi una certeza que sólo podría ser evitada si el Gobierno Federal presionara a los magistrados encargados de dictaminar el proceso, situación que tendría un grave costo político para el 2018.

En México anular las elecciones no es algo imposible, ya sucedió en Tabasco y dos veces en Colima.

El PRI sabía que perdería más del 33% de su votación y que regresaría a los niveles de la elección del 2005, como muestra el cuadro 1, esto significa que perdería más de 200 mil votos tomando como base la votación que tuvo en el 2011.

 

Cuadro 1. Resultados Elecciones 2005-2011-2017 Coahuila

 

2005

2011

2017

Variación 2011/2017

PAN Y ALIADOS

316,206

36.13%

422,296

35.18%

452,014

35.75%

29,718

7.04%

PRI Y ALIADOS

488,348

55.79%

721,289

60.10%

482,874

38.19%

-238,415

-33.05%

PRD

30,554

3.49%

11,125

0.93%

21,111

1.67%

9,986

89.76%

PT

11,155

1.27%

 

 

19,198

1.52%

19,198

 

Morena

 

 

 

 

151,657

11.99%

151,657

 

PVEM

5,459

0.62%

 

 

 

 

 

 

Independientes

 

 

 

 

114,725

9.07%

114,725

 

Otros

23,576

2.69%

18,459

1.54%

22,942

1.81%

4,483

24.29%

Total de votos

875,298

 

1,200,227

 

1,264,521

 

64,294

5.36%

 

Dejar a la deriva los 200 mil votos significaría que el PAN sería el ganador de la elección, pues la izquierda representada por el PRD, el PT y Morena no equivalía más allá del 6% del total de votos.

La estrategia que la cúpula del PRI diseñó para enfrentar esta elección fue básicamente la misma que utilizó en el Estado de Veracruz en el 2016, a pesar de que con esa táctica perdieron ese estado y consistió en 4 pasos fundamentales.

  1. Evitar a toda costa que concretamente el PRD y el PT hicieran alianza con el PAN por la gubernatura, pues el porcentaje que estos partidos (PRD y PT) pudieran aportar al PAN estaba estimado entre un 3-4% y dado que la elección se esperaba fuera muy pareja entre el PRI y el PAN, ese mínimo porcentaje podría ser el que hiciera perder al tricolor la elección, por lo que era vital evitar la alianza.
  2. Disminuir al máximo posible la pérdida de votos, apoyándose en una campaña eficaz que devolviera la confianza de la gente al PRI
  3. Hacer que los votos que perdería el PRI por el desencanto y frustración de los ciudadanos se fueran a la fuerza política con menos presencia electoral y que por ningún motivo se fueran hacia el PAN.
  4. Con ayuda de actos ilegales disminuir los votos del PAN.

La decisión de hacia dónde dirigir los votos que perdería el PRI fue casi obligada, opciones no había muchas, el PAN había logrado hacer alianzas con tres de los partidos locales que no se habían sumado a la alianza del PRI, el PRD no era una opción viable porque en cualquier momento se podía dar una alianza o declinación a favor del PAN y el PT era imposible endilgarle más de 200 mil votos cuando ha estado a punto de desaparecer, así que la única opción era hacer que los votos que perdería el PRI se fueran a Morena y a los candidatos independientes, el PRI estimó que cerca de 200 mil votos se irían a esas opciones de la boleta electoral.

Existen muchos testimonios dentro del mismo PRI en donde se demuestra que en esta última elección la operación de su misma estructura trabajó desesperadamente para favorecer a Morena.

Las trapacerías que el PRI cometió para asegurarse que el PAN no ganará la elección apenas fueron suficientes para dejar muy débil la posición del PRI para defender su triunfo, y muy mal operadas por los delincuentes electorales que dejaron a su paso miles de evidencias que fueron recopiladas en una denuncia conjunta de todos los candidatos opositores, aglutinados alrededor de Guillermo Anaya, el candidato del PAN, presentada y que llena más de mil fojas.

La situación es muy problemática para el PRI porque la probabilidad de que se anule la elección es del 99% y en las condiciones de descontento y con una oposición unida, el PRI tiene prácticamente perdida la segunda elección.

Las conclusiones que podemos sacar de los resultados electorales en Coahuila son:

  1. El único partido que pierde votos en esta elección es el PRI, pierde en Coahuila 238 mil 415 votos con relación a la elección del 2011
  2. Los partidos políticos de oposición prácticamente se mantienen con los mismos porcentajes electorales que han venido manejando históricamente y un insignificante crecimiento, lo que muestra que sus estrategias y errores de campaña se repiten y se niegan a aprender de sus propios errores.
  3. A pesar de que es muy probable de que el PAN se quede con la gubernatura, cuando se reponga la elección no se podrá decir que la ganó Acción Nacional, lo único que se puede decir es que la perdió el PRI.
  4. La capital del estado, Saltillo, fue crucial en la elección del 2017, si no ganó ahí el PAN fue por el fuego amigo que recibió la candidata panista Esther Quintana, situación que unida a las trapacerías del PRI determinó que el PAN se quedara atrás en la elección. Lo que sucedió en Saltillo es algo que el PAN debería investigar.
  5. Las campañas del PAN y PRD se siguen manejando por improvisados que son cuates o parientes de alguien cercano al candidato o del candidato mismo, los resultados dejan ver que no hay crecimiento y solo se mantiene el voto duro.
  6. Que ningún partido de oposición se preocupó por capturar los votos que perdería el PRI, un grave error que muestra la miopía y pobre preparación de quienes dirigieron la campaña en cada instituto político.
  7. Se confirma una vez más para todos los casos de esta elección local ese dicho que dice "no puedes esperar que las cosas cambien si sigues haciendo lo mismo".

 

@EnriqueDavilaV