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Los hombres del presidente: Aurelio Nuño

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Lo que va de este año ha representado para el PRI y su gobierno –o dicho de otra forma para Peña Nieto y su partido– uno de los peores de lo que va del sexenio. El mandato del funcionario tricolor, desde su inicio, no se ha distinguido por lo certero de sus actuaciones y decisiones antes al contrario: el escarnio popular y de sus mal querientes han hecho del Presidente de México el blanco de todo tipo de señalamientos, burlas, bromas y memes, que sin descanso se publican en las redes sociales, mensajes telefónicos, correo y todo aquel medio que permita su transferencia de un individuo a otro.

Nunca, ningún presidente fue blanco de todas estas manifestaciones de descontento. ¿Qué hizo mal el presidente que le ha sido imposible recomponer su imagen pública?

Independientemente de los incidentes chuscos que han caracterizado sus presentaciones públicas, la administración Peña Nieto ha sido marcada por la falta de comunicación entre el presidente y los secretarios de Estado y también entre la nula capacidad de comunicación inter secretarias.

Al inicio del gobierno de Peña se formó la inevitable burbuja de funcionarios que administran quién, cómo y cuándo el presidente puede ver a alguno de los secretarios de estado y, por supuesto, esta burbuja también controla el qué, cómo y cuándo el presidente debe tomar conocimiento de los temas nacionales.

Muy pronto se supo que el control lo tenían Aurelio Nuño y los dos secretarios: Miguel Ángel Osorio Chong, de Gobernación, y Luis Videgaray de la secretaria de Hacienda.

 Aurelio Nuño, que salió de las filas del grupo de Videgaray, como jefe de la Oficina de la Presidencia se encargó de centralizar y administrar la información proveniente de todas las secretarías de estado para al final de cada día entregarle al presidente un resumen de las actividades de cada una de las dependencias, así logró cerrar el acceso de los secretarios de Estado con el Presidente y se encargó –con un estilo prepotente– de decidir que asuntos debía ver el presidente y cuales derivaba a Videgaray y a Osorio (ver el artículo http://www.re-evolucion.mx/editorial/depredador/5421-aurelio-nuno-al-pri ) este filtro que Nuño impuso, aisló al presidente y se auto otorgó un enorme poder que desconcertó primero y, después, molestó a los secretarios de Estado que no formaban parte de esa burbuja de poder.

Así, Nuño durante esos primeros años de gobierno creó un monstruo de tres cabezas en donde la central era la de él mismo y las otras dos las de Osorio Chong y Videgaray.

En los pasillos de Los Pinos se comenzó hablar del desmedido poder de Aurelio Nuño y se le nombraba como un fuerte contendiente como presidenciable para el 2018 y, como un paso intermedio y lógico, llegar a la presidencia del PRI, dada su intima cercanía con Peña Nieto y a los malos números electorales que César Camacho tuvo en las elecciones del 2015 al perder 5 de los 9 estados en los cuales hubo elecciones a gobernador.

Para llegar a la presidencia Aurelio Nuño requería salir de la oscuridad y comenzar a ocupar un lugar público en donde su imagen pudiera crecer dentro del priismo y la ciudadanía.

Como lo describimos en su momento, la aspiración de Nuño chocó de frente con la aspiración del sonorense Manlio Fabio Beltrones, ambos tenían planteado dentro de su estrategia para llegar a la candidatura a la Presidencia de la República primero conquistar al PRI para luego lanzarse como candidato en 2018.

El colmillo de Beltrones pudo más y desplazó a Nuño, el presidente de la república optó por la experiencia del sonorense y lo nombró presidente del PRI no sin antes ponerle un candado que evitara que llegado el momento, el de Sonora pudiera competir por la Presidencia de México y así dejar la vía libre al candidato que Peña designara y, por otro lado, Peña Nieto por medio de Gabino Cué y los secretarios federales de Educación Pública y de Desarrollo Social, Emilio Chuayffet y Rosario Robles, el 22 de julio del 2015 dieron a conocer que la CNTE perdía control político al desaparecer el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca  (IEEPO), que se encontraba bajo el poder de la CNTE y donde se controlaban plazas docentes, nombramiento de funcionarios estatales, presupuesto educativo, becas y trámites. Con estas maniobras le pavimentaron parte del camino a Nuño.

A los siete días del nombramiento de Beltrones como presidente del PRI, Peña Nieto le abre el camino a Aurelio Nuño nombrándolo Secretario de Educación con la encomienda de consolidar la Reforma Educativa y terminar de una vez por todas con la piedra en el zapato que representa la CNTE y así enfilarlo como un fuerte candidato a la Presidencia de la República por parte del PRI.

Dentro del priísmo las dos designaciones causaron molestias, por un lado Manlio Fabio Beltrones acotado y con una vigilancia muy estrecha por parte de la prima de Peña Nieto, Carolina Monroy del Mazo, que quedó como Secretaria General del PRI, que impidió que Beltrones pudiera maniobrar libremente y, por el otro lado, el golpe del nombramiento de Nuño que resintieron tanto Osorio Chong como Luis Videgaray, pues sus aspiraciones de llegar a la presidencia se veían limitadas.

El priísmo descontento pasó la factura a Peña Nieto, gobernadores, funcionarios y militantes del PRI operaron a favor de los candidatos de la oposición lo que causó el desplome del tricolor y gracias a eso se obtuviera el fracaso electoral más sonado del PRI.

Beltrones aprovecho, muchos dicen que propició, ese descalabro para renunciar a la dirigencia tricolor y así quitarse de encima la limitante de no poder aspirar a ser candidato presidencial.

En los comentarios que se dicen en voz baja se habla de que algún secretario de estado avivó el descontento de la CNTE y del SNTE para descarrilar a Aurelio Nuño, para que luego este mismo secretario apareciera arreglando el caos.

Lo cierto es que el temperamento de Nuño lo traicionó en su incursión en la vida pública y en lugar de capitalizar la percepción de que ya se iba a dar fin a los desmanes de la CNTE, finalmente ha quedado el secretario como imprudente, falto de tacto y demostró que aquellos rumores de intolerante y prepotente son ciertos; gracias a él la educación en México en lugar de avanzar retrocedió pues consolidó el poder político que la CNTE tiene y, lo que es peor, atrajo más simpatizantes a la Coordinadora.

Al interior del PRI el grupo Atlacomulco queda muy deteriorado mientras que el Grupo Hidalgo comienza a consolidarse como una fuerza que puede crecer más, siempre y cuando los sonorenses los dejen.

Al final los tiradores que aún quedan para contender por la candidatura presidencial por parte del PRI son Manlio Fabio Beltrones y Miguel Ángel Osorio Chong.

Nuño ha quedado relegado y poco participativo en el conflicto magisterial, porque en lugar de componer agrava las cosas.

 

@EnriqueDavilaV