Desbloqueo, ¿obligación del nuevo funcionario público?

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Inició el tema en Estados Unidos, en donde el mandatario Donald Trump fue obligado por una corte a desbloquear a usuarios de Twitter, en atención de que se trataba de información de interés público emitida por un funcionario, también público. Aquí en México el precedente lo sentó John Ackermann al demandar ante un tribunal al consejero ciudadano Ciro Murayama para que lo desbloqueara en la misma red social, algo que finalmente aceptó el funcionario del INE para no perder tiempo y recursos en algo que le pareció poco importante. 

Enredados

Pero el tema, dados los antecedentes, da para mucho con la entrada del nuevo gobierno, pues varios personajes que lo integrarán han sido apoyados por usuarios en redes sociales que han hecho del bloqueo un arma fundamental para no soportar las críticas en contra.

El bloqueo en redes sociales en una opción que el usuario tiene para dejar de recibir mensajes de otros, en especial si se trata de alguien en extremo agresivo; también existe la alternativa de silenciar, en particular a aquellos activistas que cada cinco minutos, o menos, envían mensajes a favor de su causa, algo que puede convertirse en molesto.

Esto se da en el contexto en el que las redes sociales se han convertido en espacios en los que prolifera el bullyng digital, así como estrategias para manipular la conversación pública o para inhibir ciertas voces que no concuerdan con ciertas ideas.

Así, son muchos los que, en algún momento, han bloqueado a ciertos usuarios por una multitud de razones, desde el deseo de no recibir insultos, agresiones o expresiones que buscan más iniciar una pelea que un diálogo.

Da la impresión, en ocasiones, que las redes sociales se han convertido en una auténtica jungla en la que prevalece la ley del más fuerte o, al menos, de quien más seguidores o cuentas de apoyo --léase bots y troles-- tenga como respaldo.

Con el antecedente que sembró Ackerman, ahora es posible exigir a los servidores públicos que no bloqueen a los demás usuarios de redes sociales, a pesar de las críticas o comentarios negativos, sin que esto les impida denunciar a quien transgreda las reglas que las reglas que las empresas han fijado para la convivencia en estos espacios.

Así, será interesante observar cómo evoluciona este tema a partir de diciembre próximo, en concreto con personajes como Gerardo Fernández Noroña, quien se ha especializado en bloquear a quien no comparte sus opiniones o endereza sus críticas en su contra, algo que es discutible, pero por lo hecho por el también simpatizante de López Obrador cobra otra dimensión, además del antecedente que existe por lo sucedido en Estados Unidos.

Esto también puede abrir la discusión acerca de la manera en que muchos de los integrantes de la clase política procesan la crítica. En muchos casos, adoptan la estrategia en redes sociales de contar con una comunidad que apoye sus dichos y desvirtúe las voces que están en contra, tratando de ahogarlas en un mar de réplicas, muchas de ellas sin sentido, cuando también miembros de esta comunidad agreden a quien tiene otros puntos de vista para inhibir expresiones similares.

Otra faceta de este asunto, es que luego de que en los dos últimos sexenios en redes sociales muchos usuarios se dedicaron a criticar constantemente a Felipe Calderón y a Enrique Peña Nieto, ahora pidan que no se toque ni con el pétalo de una crítica a López Obrador, incluso reclamando a quienes se refieren a él simplemente como López, algo similar a lo que hicieron los simpatizantes de Margarita Zavala cuando se agregaba “de Calderón” a su nombre.

Atacar o bloquear a quienes piensan distinto a uno es una tentación que está presente en buena parte de los usuarios de redes sociales, algo que también es incentivado por el sesgo de confirmación que se promueve, algo que hace que recibamos información de otros usuarios que comparten con nosotros las mismas creencias, gustos o preferencias, incluso políticas, y que evita que recibamos una variedad de información para contrastar con lo que creemos y pensamos.

Las redes sociales pueden ser un instrumento para informarnos y compartir mucho con el resto del mundo, pero más recientemente hemos visto cómo se han convertido en espacios que promueven enfrentamientos y un sectarismo preocupante.

Ojalá esta tendencia, que tenemos que agradecer a John Ackerman, ayude a abrir las mentes de quienes no están a gusto con comentarios que no concuerdan con lo que quieren oír.

 

Del tintero

En el PAN dieron un paso hacia adelante al conformar la comisión organizadora para la elección interna de su presidente nacional. El problema que enfrentará el nuevo órgano, es como administrar la lista de aspirantes que amenaza con aumentar conforme se acerque la fecha de registro, además de las presiones de los grupos que controlan las estructuras y de los gobernadores para favorecer a ciertos candidatos.

@AReyesVigueras