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La arriesgada jugada de Mikel Arriola

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El discurso del candidato del PRI al gobierno de la Ciudad de México, Mikel Arriola, en el que declara que la CDMX será una urbe de valores, encierra —más allá del comprensible reclamo de sectores que se sienten agraviados—, una arriesgada jugada que pudiera afectar también a los demás candidatos del tricolor.

Retomando banderas

Los derechos de minorías se han convertido en atractivas banderas para partidos políticos y candidatos. En ciertas zonas del país, estas causas han generado polémicas que atraen ciudadanos interesados, además de una polarización que empieza a preocupar.

    Desde inicios del nuevo siglo, temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo han sido parte de una agenda que fuerzas políticas identificadas con la izquierda impulsan. Esto les ha brindado una imagen de defensa de sectores a los cuales se les había negado ciertos derechos y que habían sido discriminados.

    Debemos hacer notar que desde 1997, fecha de la primera elección para jefe de gobierno en la capital del país, la izquierda en la Ciudad de México se ha impuesto, en parte, gracias a la promoción y legalización de una agenda que incluye temas como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

    La polémica se mantiene acerca de si la población de la CDMX, mayoritariamente está de acuerdo con las medidas aprobadas —considerando que la mayoría puede ser la mitad más uno—, y si esto se puede aprovechar en la presente coyuntura electoral, en una competencia con una izquierda fraccionada.

    Tal parece que esta línea de análisis es la que se impuso en el equipo de campaña del candidato a la jefatura de gobierno de la CDMX, Mikel Arriola.

     Si bien declararse en contra del matrimonio igualitario ayuda al candidato a darse a conocer —uno de los objetivos buscados—, además de aprovechar que el PAN, por su alianza por el PRD, no tocará este tema, también es una jugada arriesgada.

    Lo es, porque buscar atraer con este tipo de declaraciones a un electorado que se considera huérfano ante la alianza Por México al Frente, puede significar un cálculo erróneo, en primera instancia, y porque puede enfrentar a sectores del priísmo que se dicen progresistas.

    Vayamos por partes. Considerar que los ciudadanos descontentos con la agenda que han impulsado el PRD y Morena —este último más recientemente—, representan un número suficiente de votantes que apoyarán en automático a quién se declare contrario es una estrategia que puede no dar resultados.

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    No todos los panistas están inconformes con los derechos adquiridos por minorías en la ciudad, además de que también hay priístas que coinciden con estas medidas.

    Adicionalmente, pensar que este tema puede contrarrestar el lastre que representa la imagen negativa del tricolor asociada con la corrupción, puede ser un cálculo que no atiende a la imagen que se tiene de este partido.

    El PRI toma un carácter conservador por lo dicho por su abanderado, lo que contradice —una vez más—, sus postulados ideológicos que lo llevaron a inscribirse a la internacional Socialista. Todo esto no borra los escándalos asociados con la corrupción, ni la baja aprobación presidencial, al contrario, agrega un punto de crítica más a dicho partido.

    Asimismo, en la recientemente aprobada Constitución de la Ciudad de México, que contiene la confirmación de medidas como la comentada en este espacio y rechazada por Arriola, los votos para hacerla realidad incluyeron a priístas, incluso algunos de ellos presumieron el nuevo marco legal de la capital del país.

    Si alguno de los exconstituyentes tricolores, que presumieron su apoyo a la joven Carta Magna citadina, se convierte en candidato, ¿se distanciará de Arriola, se dirá arrepentido?

    El PRI puede llegar a tener candidatos a diputados o senadores que no comulgen con lo dicho por Mikel Arriola, algo que sin duda afectará las posibilidades electorales, aún y cuando vayan en alianza con un partido que comparte ideas como la defensa de la vida del PAN —nos referimos al Verde—, y otro que se dice liberal como Nueva Alianza.

    Quizá la necesidad de atraer la atención, de buscar un nicho del electorado desde el cual crecer y de diferenciarse del resto de los candidatos hizo que Arriola se declarará en contra del matrimonio igualitario, sin considerar que esto lo pondrá en los medios pero no en la intención del voto de los capitalinos, ni en la simpatía de sus compañeros de partido.

 

Del tintero

Aunque usted no lo crea, luego del sismo hubo intentos de aprovechar el movimiento telúrico para apoyar a su candidato, incluso asegurando que los temblores eran intencionales para debilitar al pueblo de cara a las elecciones y que se distraigan con la tragedia. Desde luego el apoyo era para “ya saben quién”.

 

@AReyesVigueras