Diez millones

Amor y amistad (y partidos)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Hoy, 14 de febrero, recordamos al amor y a la amistad, asuntos que todos hemos disfrutado o padecido. Pero también son temas que se abordan en los partidos políticos, a veces para bien y la mayoría para mal. Si piensan que estos dos ámbitos no se relacionan, aquí van unos cuantos ejemplos.

Las caras del amor y la amistad

En los partidos políticos también hay amor y amistad, y no nos referimos al amor por el puesto, por el presupuesto o por los privilegios del cargo solamente, sino que dichos sentimientos se expresan de distintas maneras.

    La amistad crea grupos que llegan a hacerse fuertes en función de que no sólo comparten intereses comunes, sino que gracias a esta unión pueden alcanzar objetivos similares.

    Esto es muy evidente en los grupos que controlan a los partidos en distintos estados del país, lo cual explica la manera en que son postulados cuadros partidistas una y otra vez, pues para eso son los amigos.

    También la amistad se expresa en cuanto a que la mayor parte de nuestra clase política, al tener acceso a un cargo público, de inmediato llama a sus amigos para que los acompañen en la agobiante aventura de servir a México, teniendo como recompensa no sólo el privilegio de servir, sino todos los privilegios que conlleva el puesto.

    Es decir, la frase “para eso son los amigos” en su máxima expresión.

    Pero también hay amor en ese ambiente. Este sentimiento se hace presente entre dos individuos —para ser políticamente correcto—, y con ello llegar a formar una pareja, que puede heredar el cargo que uno de los dos ya ha ostentado.

    Así, que mejor demostración de amor que un exgobernador impulse a su esposa para que también ocupe la titularidad del ejecutivo estatal.

    Otro bello ejemplo lo tenemos con un expresidente que apoya las aspiraciones de su esposa para que también llegue a Los Pinos.

    Como dice la canción de John Paul Jones, el amor está en el aire.

    Pero no son los anteriores los únicos ejemplos, porque el amor también puede ser por los hijos.

    De esta manera, tenemos a un gobernador que impulsa a su hijo para que lo suceda en el cargo o a conocido aspirante presidencial que apoya a sus tres hijos para que se formen, políticamente hablando, en el partido que él creó, dirigió y del cual es candidato.

    Lo dicho, puro amor.

Nutriseg-control-temperatura-compostas

    Pero también este sentimiento se puede expresar de manera abstracta, no hacía una persona sino hacia algo inmaterial. Así tenemos a los que aman un cargo —diputado, senador—, y si es plurinominal pues que mejor.

    Finalmente, hay que mencionar a los que son dominados por su narcisismo, pues a fin de cuentas es una forma de amor, aunque sea por uno mismo, por lo que no importa el partido, el cargo o el momento, lo importante es que su amor por sí mismos los impulse a mantenerse dentro del presupuesto.

    Pero también hay otra dimensión del amor y la amistad en la cual intervienen los partidos o los gobernadores que de ellos emanan.

    Hemos sido testigos de cómo se crean relaciones de amistad entre funcionarios públicos y constructores, financieros, proveedores y similares, en los cuales el beneficio es mutuo, como corresponde a toda amistad verdadera.

    Son tantas las historias que hemos leído y escuchado, incluso con actores internacionales, que podemos pensar que contamos con funcionarios públicos no sólo amistosos, sino con los brazos abiertos a cualquier nuevo amigo.

    Y que me dicen de aquella historia de amor entre una presidenta de partido y un constructor, que incluyó la oposición de un sector de la izquierda que sufrió por el tórrido romance.

    Y siguiendo con al amor y los problemas que provoca, que me dicen de los trastornos que tienen muchos políticos al momento de hablar del matrimonio entre personas del mismo sexo.

    Pese a ser una expresión de amor, muchos se sienten como parte de una de las familias de Romeo y Julieta, y se oponen a que se concrete este tipo de unión, pues lo consideran contrario a sus creencias.

    En resumen, el amor y la amistad también forman parte de los partidos políticos, aunque digan que son uno de nuestros principales problemas, hay que recordar que sus miembros también tienen su corazoncito.

 

Del tintero

La autoridad electoral asegura que los medios podrán entrevistar a los candidatos en esta fase de intercampaña. El problema es saber si esta autoridad, vía su monitoreo, puede llegar a interpretar lo dicho por el entrevistador como algo proselitista y proceder legalmente. Ante ejemplos que hemos tenido con periodistas citados, incluso por órganos judiciales, uno no sabe qué esperar del Frankestein legal que tenemos en materia electoral.

 

@AReyesVigueras