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Amiguismo y nepotismo

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Algo de lo que se critica constantemente en el ámbito político, también se práctica en el privado. Tal parece que lo podemos señalar si sucede en alguna de las Cámaras u organismos de gobierno, pero en nuestra vida diaria lo repetimos sin darnos cuenta de la manera en que fortalecemos a estas dos cuestiones que no ayudan a mejorar a nuestro país.

Farol de la calle

En la vida diaria, el amiguismo y el nepotismo están presentes. Si nos solicitan a un profesionista para cubrir una vacante en nuestro trabajo, lo primero que hacemos es recomendar a un amigo o a un familiar.

Así, el nepotismo y el amiguismo están presentes en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana.

El problema es que en tanto que criticamos eso respecto a la clase política, lo llevamos a cabo en nuestro entorno cercano. Y es que no solamente referimos a nuestros conocidos para empleos de los que tenemos conocimiento o nos piden ayuda, sino que también eso lo hacemos con familiares. En muchas empresas laboran tanto familiares como amigos de varios empleados y pocos ven eso mal, algo que si se observa de manera negativa en el gobierno.

En cuanto al nepotismo, tanto en varias disciplinas deportivas como en el medio del espectáculo, los hijos de varios de los exponentes famosos empiezan a ocupar posiciones y nadie critica eso, pero cuando un político impulsa a uno de sus hijos para que también llegue a convertirse en legislador o titular de algún ejecutivo, las quejas comienzan a surgir.

Se trata de un tema acerca del cual no hemos reflexionado lo suficiente como sociedad y que tiene diversas consecuencias, pues no por ser amigo o familiar se es más capaz o preparado para desempeñar una función, pero tal parece que a nosotros no nos importa, pues finalmente da la impresión de que lo más importante es que se ocupe la plaza.

Otra faceta a la que tendríamos que poner atención es la falta de concursos de selección o la poca confianza en empresas de recursos humanos. Claro que hay compañías que recurren a estas instancias para la contratación de su personal, aunque no falta quien quiera recomendar a un conocido para el puesto, pero llama la atención que no se busque el talento humano fuera de nuestros círculos sociales.

Así, da la impresión de que la sociedad vive en la contradicción permanente de criticar en público lo que en privado practica, porque aplaudimos a los hijos de los deportistas o cantantes que debutan en los escenarios, pero criticamos a los hijos de los políticos que ocupan puestos públicos.

Hay que hacer la observación acerca de que muchos de los políticos abusan al colocar a familiares o amigos en puestos para los que ni están preparados, aunque con sueldos insultantes para los resultados que dan, pero eso también ocurre en otros ámbitos fuera de la política con actores de televisión que no tienen tablas para desempeñar un papel protagónico, no tienen voz para dedicarse al canto o carecen de facultades para algún deporte, pero que reciben la atención del público.

En cuanto a los concursos de selección, parece que tenemos alergia a realizarlos porque son contados los que se hacen y, en ocasiones, los concursantes compiten con recomendados de los empleados, quienes de esta manera quieren ayudar a sus familiares y amigos.

También hay que precisar que en muchos casos, la motivación es ayudar, sobre todo en estos tiempos en los que el desempleo es una de las preocupaciones de los mexicanos, por lo que muchos no ven mal recomendar o hasta contratar a un amigo o familiares para un empleo.

Si como sociedad no nos percatamos que este tema es uno de los que incide en la marcha del país, podremos seguir criticando cuando se trate de la clase política, aunque lo realicemos a diario en nuestras empresas.

Si aplaudimos a las dinastías del deporte o el espectáculo, pero repudiamos a las políticas, creo que algo debemos revisar en nuestra actuación como nación, aunque para muchos sea algo totalmente justificado por razones que van desde confianza hasta que hay que apoyar a la familia.

Así que habrá que empezar a discutir más seriamente este tema y reflexionar acerca de lo que pasa cuando permitimos algo en nuestras casas, pero lo criticamos en la del vecino.

Del tintero

Que los partidos compitan, ahora, por ver quien da más recursos para la reconstrucción, no es más que una cortina de humo para ocultar las intensas negociaciones para definir, primero, como van a elegir a sus candidatos y las fechas para los procesos, algo que ya está generando al interior de los mismos discusiones enconadas y más de una amenaza.

 

@AReyesVigueras