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La oposición venezolana lucha por sus 112 diputados

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La MUD alega que el gobierno del presidente Nicolás Maduro está llevando a cabo un golpe de Estado judicial con las impugnaciones. Foto Efe

La MUD se defiende de los embates del oficialismo y la justicia antes de la posesión del martes.

Falta poco y a la vez parece que falta mucho. La cuenta regresiva para la instalación de la Asamblea Nacional –que debe ocurrir este martes 5 de enero según la Constitución venezolana– ha sido una carrera de maniobras adelantada por el oficialismo para tratar de dinamitar la mayoría calificada obtenida por la oposición en las pasadas elecciones, sirviendo un panorama de incertidumbre sobre cómo comenzará a funcionar el nuevo parlamento y temores de confrontación.

La que más dudas genera es la decisión de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia de suspender la proclamación de todos los diputados electos por el estado Amazonas (tres opositores y uno del partido de gobierno) bajo argumentos todavía desconocidos.

De hecho, fuera de una nota de prensa oficial que informa sobre el otorgamiento de una “medida cautelar de suspensión de efectos” sobre esa elección se desconoce por qué los solicitantes la consideran necesaria y menos aún por qué la Sala Electoral la aprueba.

Así las cosas, ¿pueden unos magistrados, elegidos a dedo, suspender la elección de unos diputados elegidos por los votos? ¿Podrán juramentarse los diputados suspendidos? ¿Pierde la oposición los dos tercios de la unicámara? ¿Se siguen contando los 167 curules o solo 163? ¿Por cuánto tiempo queda el estado Amazonas sin diputados que le representen? ¿Habrá una nueva elección en ese estado? Los venezolanos se debaten entre decenas de preguntas que pululan en un tremendo vacío jurídico.

Las instituciones del Estado no adelantan respuesta alguna. Hasta ahora solo resuena el chavismo deshecho en explicaciones para justificar la paliza recibida y reagrupar a su militancia. El presidente Nicolás Maduro ha dicho que la oposición “compró votos de una manera vulgar” y que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) fraguó “un plan” con el que habría logrado “el control de miembros de mesas y mesas completas” en lo que antes de la jornada electoral del 6 de diciembre calificaba como el mejor sistema electoral del mundo. (Lea también: Oposición venezolana recusa a encargados de impugnación de diputados)

Otros voceros destacan una “sospechosa” cantidad de votos nulos y destacan la supuesta manipulación de los “revolucionarios”, que ahora –aseguran– están arrepentidos de haber ayudado a elegir una “Asamblea burguesa” a la que, el propio presidente Maduro amenaza con desconocer ante la maniquea circunstancia de que “desconozca al pueblo (...) no se equivoquen, yo vine aquí a hacer una revolución”.

Pero las denuncias de irregularidades y las bravuconadas terminan por compartir un piso común: hasta ahora no se ha presentado alguna prueba que respalde estas hipótesis y el Consejo Nacional Electoral (CNE) –que ya proclamó y otorgó las credenciales como diputados a todos los elegidos– no ha dicho una sola palabra que ponga en tela de juicio los resultados.

Así las cosas, la MUD ha reaccionado considerando írrita la decisión del Tribunal Supremo y asegurando que este martes a las 11 de la mañana procurará el ingreso y juramentación de los 112 diputados que logró en la elección.

Para ello llamó a sus seguidores a una caminata de apoyo para el día de la instalación de la nueva Asamblea, un llamado que ha generado preocupación entre los venezolanos, pues ese día el chavismo convocó también a varios de los “colectivos” –muchos de los cuales están armados– a que salieran a la calle “a tomar la Asamblea Nacional por parte del pueblo”. (Además: Oposición venezolana busca apoyo ante el 'golpe' del oficialismo)

Algunos no descartan que pueda haber una confrontación, incluso violenta, que pueda poner en peligro el acto de instalación.

Ante ese escenario, algunos voceros de la oposición como los diputados electos Julio Borges y Henry Ramos Allup, –los nombres más sonados para presidir el parlamento–, además del secretario general de la MUD, Jesús Torrealba, hicieron llamados a la Fuerza Armada venezolana para proteger a los nuevos diputados y garantizar que el acto de instalación se lleve a cabo.

La protección de los poderes nacionales es prerrogativa de la Fuerza Armada. El 6 de diciembre vimos cómo quienes tenían que cumplir con la Constitución, efectivamente, lo hicieron”, afirmó este sábado Torrealba.